Día de la Tierra: Mientras estamos confinados, el planeta se limpia

¿Somos nosotros la pandemia? En este año puede ser el punto de quiebre de la relación con nuestro hogar
(Imagen: Pixabay)

El coronavirus ha llevado a una reducción de la contaminación, la reemergencia de la vida silvestre y la caída de los precios del petróleo y ha demostrado el tamaño de la tarea que enfrenta la humanidad. Este Día de la Tierra la reflexión que hacemos es sobre nuestra relación con nuestro único hogar.

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A medida que las personas en todo el mundo se quedan en casa para detener la propagación del nuevo coronavirus, el aire se ha limpiado, aunque sea temporalmente. El smog dejó de asfixiar a Nueva Delhi, una de las ciudades más contaminadas del mundo, y la India está obteniendo vistas increíbles del Hilmalaya, algo que no ocurría en décadas.

La contaminación por dióxido de nitrógeno en el noreste de los Estados Unidos ha disminuido un 30%. Los niveles de contaminación del aire en Roma desde mediados de marzo hasta mediados de abril disminuyeron un 49% respecto al año anterior. Las estrellas parecen más visibles por la noche. Europa ha respirado aire más limpio.

Las personas también están notando animales en lugares dónde ya no se les veía. Animales en los canales de Venecia. Un puma deambulaba por las calles de Santiago, Chile. Las cabras se apoderaron de una ciudad en Gales. En Sudáfrica, los leones retozan.

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Cuando la gente se queda en casa, la Tierra se vuelve más limpia y salvaje. La Tierra sana y respira.

“Nos está dando una visión bastante extraordinaria del tamaño desastre estamos haciendo los humanos de nuestro hermoso planeta”, dice Stuart Pimm, científico conservacionista  de la Universidad de Duke. “Esto nos está dando la oportunidad de ver por arte de magia lo mejor que puede ser”. (Vía: AP)

Sin embargo,  en esta era de extinción, estamos llegando al punto en el que se podrían generar daños ambientales irreversibles. El desafío de la crisis de biodiversidad y clima seguirá estando presente cuando se levanten las restricciones de la pandemia del coronavirus que causa COVID-19. Porque los problemas de la Tierra no han desaparecido: es muy probable que el Ártico esté libre de hielo en los veranos antes de 2050, que los incendios forestales que encendieron Australia a principios de este año liberaron más carbono que la anual del país. Antes del confinamiento por la cuarentena, la producción de CO2 era alta y el primer trimestre de 2020 fue el segundo más cálido registrado.

“Si bien la pandemia conducirá a una caída temporal en las emisiones globales de gases de efecto invernadero, esto no debe distraernos de la necesidad urgente de cambios fundamentales rápidos en infraestructura, energía, uso de la tierra y sistemas industriales para ponernos en el camino hacia las emisiones netas cero a nivel mundial al 2050 a más tardar,” dijo Andrew Norton, director del Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo (IIED). (Vía: BBC)

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“El cambio en el uso de la tierra y la deforestación son los principales impulsores mundiales de la destrucción de la biodiversidad. Aumentan el riesgo de nuevas pandemias al poner a los humanos en contacto con nuevas amenazas como el coronavirus. Cada especie perdida es un evento irreversible que disminuye la resistencia de los sistemas naturales y humanos de forma permanente,” añadió Norton. (Vía: BBC)

Es el momento de darnos cuenta las lecciones que nos está dando este periodo de confinamiento por la pandemia del coronavirus. Este Día de la Tierra podemos darnos cuenta que se abre una ventana de oportunidad para garantizar que los planes de recuperación económica que adoptan los países al salir de esta crisis sean realmente verdes y orientados a ser uno con el medio ambiente.

La inversión a largo plazo y los planes de crecimiento económico sostenible deberían impulsar los proyectos climáticos y el cambio de nuestra relación con el medio ambiente. Necesitamos la naturaleza más que nunca. Tenemos que verla como una solución, para así darle un respiro y así darle vida a la Tierra.

Mirando hacia el futuro, están surgiendo oportunidades de esta pandemia que, si se aprovechan, podrían establecer el camino más fructífero. Debemos dejar de ser enemigos de la naturaleza, dejar de ser una pandemia para el medio ambiente. En cambio, debemos convertirnos en sus amigos. La Tierra así se lo merece.