El Metro cumple 50 años: éstas son sus historias más graves

El STC Metro de la CDMX es una parte central de la vida cotidiana de millones de capitalinos, por eso siempre es protagonista o escenario de las historias más diversas
Foto: Andrea Murcia / Cuartoscuro.com

Este año, el Sistema de Transporte Colectivo Metro cumple 50 años de su inauguración: el 4 de agosto pero de 1969, el transporte público cambió para siempre la vida diaria de la Ciudad y de sus habitantes.

Como un espacio público en el que se reflejan muchas de las cosas que ocurren arriba (o abajo), dentro ocurre todo: desde historias hermosas hasta violencia, delitos y misoginia, reunimos las 16 historias más terribles, esperanzadoras y hartantes que han ocurrido en su interior.

Delitos y acoso

El acoso sexual al interior del metro es un problema grave y constante para el que ninguna campaña parece hacer mucho.

En buena medida, pareciera, porque las campañas no están pensadas hacia quienes perpetran los delitos. A pesar de que el Metro mismo tiene las estadísticas de quiénes acosan, no se ha diseñado una estrategia clara contra el delito.

En múltiples ocasiones se ha señalado a las autoridades porque, ya sea por su inacción o incapacidad, cientos de mujeres que denuncian acoso o agresiones sexuales no sólo no se han sentido apoyadas, sino criminalizadas por levantar la voz ante estos delitos.

Falta de legislación clara y certera permite que ciertas conductas que podrían ser consideradas abiertamente como agresiones sexuales sean procesadas como otro tipo de delitos, si es que se procesan del todo.

A finales de 2018 y comienzos del 2019, por ejemplo, decenas de mujeres comenzaron a narrar intentos de secuestro que comenzaban al interior de las instalaciones del STC pero se realizaban afuera de sus inmediaciones.

Plumas Atómicas entrevistó a personal del Metro y nos dijo que “afuera de las instalaciones” ya no es su responsabilidad, sin embargo, dentro, el proceso de denuncia, como lo vivió quien escribe, es tortuoso y, en muchas ocasiones, lleno de corrupción.

En ese sentido, los vagones exclusivos, si bien son una medida parcial y “temporal”, han servido como espacios seguros para que las mujeres puedan transitar tranquilas por la ciudad… Esto es, hasta que hombres empiezan a entrar y violentan esos espacios.

La última medida contra estos delitos fue la presencia de la Guardia Nacional en distintas estaciones con altos índices delictivos, el revuelo que causó ha hecho que su presencia no vuelva a repetirse.

El metro en la historia de CDMX

Como el principal sistema de transporte de la CDMX, su presencia en nuestra vida va más allá de subirte en una estación y bajarte en otra.

El metro es un espacio libre para la comunidad LGBT+ que, hasta hace muy poco, no tenía otros espacios más que, irónicamente, el espacio público.

El metro también ha servido para movilizar a grandes números de personas. Ya sean contingentes en una marcha estudiantil, como cada 2 de octubre, o migrantes que buscaban seguir su camino hasta la frontera norte, ahí ha estado presente.

También ha servido de escenario cultural: zonas de conciertos, exposiciones temporales o permanentes, comprar un boleto de metro es, también, una oportunidad para explorar la cultura capitalina.

Las historias extraordinarias

En el metro también han ocurrido historias de lo más extrañas: animales rescatados de zonas que nadie entiende cómo llegaron, como un polluelo de guajolote en Pantitlán.

O un águila que, casualmente y como si no significara nada, se detuvo en la estación Nopalera, de la línea 12.

Ya ni hablar, por ejemplo, de las múltiples fallas que día con día sufren los usuarios: escaleras que no sirven, puertas que no abren (o no cierran), trenes que humean o que nunca llegan.

O de las denuncias de robo de información personal por el uso del wifi gratuito del Metro.

Hoy, el metro cumple 50 años y estamos seguros que sus historias, las buenas, malas, las criminales y las chistosas, seguirán y estaremos aquí para reportarlas.