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¿Más militares en las calles de México equivalen a más muertes?

Imagen: Especial

Un punto central en el debate sobre la estrategia de seguridad en México es si el despliegue de más elementos de las Fuerzas Armadas resuelve o no la violencia por el crimen organizado, si lleva a la pacificación o no. Aunque la presencia de militares es aplaudida por algunos, también es condenada por otras voces y las cifras parecen indicar otra realidad.

De acuerdo con el periódico Reforma, tras una mayor militarización en el país, aumentaron las cifras de muertes. Actualmente hay presencia del Ejército mexicano en 20 entidades, cuando en 2013 el alcance sólo era de seis estados de la República.

En 2011, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), se abrieron 22 mil 409 carpetas de investigación por homicidios dolosos. Ese año fue el más violento durante el sexenio calderonista y en aquel entonces el gobierno desplegó 52 mil 690 militares.

Imagen: Sedena

En 2013, ya con Peña Nieto en el Ejecutivo, la cifra de soldados auxiliando en materia de seguridad interior bajó a 34 mil 690 efectivos, de acuerdo con el Reforma. Ese año, las indagatorias por homicidios dolosos sumaron un total de 18 mil 106.

Sin embargo, las cifras de asesinatos en el país y soldados en las calles han aumentado. Este año ya tiene el récord por el mes con más asesinatos en el país. Mayo registró 2 mil 530 carpetas de investigación a nivel nacional por este delito. La cifra es superior a la de octubre de 2017, la de junio del mismo año y la del récord previo al sexenio de Peña Nieto, 2 mil 108 en junio de 2011.

El periódico explica que tras un cambio de estrategia con Peña Nieto se redujo la cifra de militares, pero que en 2018 la cifra de efectivos supera incluso a la del 2011, pues ahora hay 54 mil 980 militares con presencia en Hidalgo, Estado de México, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Colima, Jalisco, Nayarit, Puebla, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Quintana Roo, Chihuahua, Guanajuato, Coahuila, Querétaro y Michoacán.

Si bien las cifras de los militares parecen insinuar que entre más militares hay más muertes, un fenómeno que también se ha detectado son las violaciones a derechos humanos. Dos de las más sonadas son el caso de Palmarito, en Puebla, cuando militares fueron captados ejecutando a un hombre; el otro fue la tortura de una presunta delincuente a manos de militares y policías federales.

Este año, en abril, se registraron enfrentamientos entre sicarios y Fuerzas Armadas en Reynosa, Tamaulipas. Seis civiles fallecieron durante esos enfrentamientos como parte de los “daños colaterales”, como los llamaba Calderón. A finales de marzo, otros tres civiles fueron abatidos por la Marina en Nuevo Laredo.

En diciembre de 2017, se aprobó en las cámaras la polémica Ley de Seguridad Interior, la cual le otorga facultades a militares para realizar labores que le corresponden a los policías y ministerios públicos. Organizaciones civiles criticaron fuertemente esta legislación, pues señalan que se abrirá más espacio a las violaciones de derechos humanos.

Con información de Reforma