Denuncian nuevos intentos de secuestro en el Metro de la CDMX

En septiembre del año pasado reportamos tres casos de intento de secuestro en la Ciudad de México con el mismo modus operandi: hombres que se hacían pasar por la pareja de la víctima para persuadir a otras personas de intervenir y defenderlas. Ahora, a finales de 2018 y desde las primeras semanas de 2019, se han viralizado distintos casos de intento de secuestro en las inmediaciones del Metro, cada vez más frecuentes y violentos.

Uno de los casos, de acuerdo con una publicación que circuló en Facebook, ocurrió en los alrededores del Metro Mixcoac, al sur de la ciudad. Una mujer* relató cómo dos hombres intentaron subirla a una camioneta blanca:

“Me jalaron la maleta del gimnasio y trataron de subirme pero puse resistencia y me agarré del marco de la puerta con pies y manos. Como no pudo porque afortunadamente tengo mucha fuerza y solo era uno el que trataba de subirme y otro el que manejaba terminó aventándome a la acera con el vehículo en movimiento. (…) Cuando caí nadie quiso auxiliarme, nadie hizo nada por ayudar que fue lo único que me tuvo impotente hasta llegar a mi casa”.

 

Imagen: Facebook

Cerca del centro de la Ciudad de México, en el Metro Chabacano, otra mujer denunció el intento de secuestro que sufrió mientras transbordaba en esa estación. “Por ésta sí nos dan un veinte, cámara, llévatela”, escuchó decir a un hombre. Entonces, seis personas la rodearon e intentaron llevársela:

“El que está enfrente me dijo ‘ni grites ni te asustes’“, contó ella en entrevista con Plumas Atómicas. “Una chava que estaba con ellos, muy corpulenta, se movió para quererme detener. Aproveché la posición de uno de ellos en la escalera para empujarlo y la mujer me quiso agarrar. Lo que agarró fue una bolsa de galletas que yo traía, de papel reciclado, y se rompió. Corrí por la escaleras hacia el área de mujeres, vi las puertas del Metro abiertas y me subí”.

Ella cuenta que otras pasajeras se dieron cuenta de lo que pasaba y le sugirieron que se sentara. “Pero yo sentía que si me sentaba me iba a desmayar, dijo. En la siguiente estación, Viaducto, pidió ayuda a un policía: “Le explico lo que sucedió y me dice ‘uy, señorita, ¿usted cree que los vamos a ubicar? Pues no’.

Otro caso ocurrió afuera del Metro Atlalilco de la línea 8. Una tercera mujer relató cómo intentaron subirla a un auto:

“Un hombre me sujetó de la muñeca y me dijo: ‘Si te resistes te voy a dar una chinga’. (…) Me jaló del cabello y trató de empujarme hacia un auto Aveo sin placas. Grité una y otra vez que me querían secuestrar y lo rasguñé varias veces en la cara. Dos chavos que estaban comiendo en un puesto de tacos corrieron a ayudarme. (…) Después de forcejear con el chavo se subieron rápido al carro y se arrancaron. (…) Creo que lo que más me molestó es que no se pueda hacer nada porque el auto no tenía placas y nadie logró ver la cara del señor“.

En septiembre del año pasado, el entonces Secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, Raymundo Collins, declaró que la capital era una ciudad segura para las mujeres. Sin embargo, ese mismo mes se envió una solicitud para declarar la alerta de género en las 16 alcaldías, por los altos índices de violencia contra las mujeres en la entidad. Con una nueva administración a cargo, ¿se implementarán mecanismos específicos para proteger a las mujeres que usan diariamente el Sistema de Transporte Colectivo?

* Los nombres fueron omitidos por seguridad de las afectadas.