A días de ser encontrada, Verónica Fonseca decidió hacer públicos los hechos que rodearon su desaparición, ya que no fue retenida en un centro de conversión para la comunidad LGBT como se había especulado.
La joven expresó en su cuenta de Twitter que desde el pasado 7 y hasta el 15 de abril se encontró recluida contra su voluntad en un anexo, servicio contratado por su madre quien aseguraba que Verónica consumía drogas.
Inclusive, la abuela materna de la joven afirmaba que era Alondra Zamudio, novia y denunciante de la desaparición forzada de su pareja, quien se las proporcionaba.
Hola, Soy Verónica Fonseca Díaz y me gustaría dejar en claro que fue lo que realmente sucedió conmigo estas últimas semanas. pic.twitter.com/4cimy3hU8Y
— verofonseca (@verofonsecad) April 19, 2021
La también estudiante remontó la historia hasta el 22 de marzo, fecha en la que falleció su padre y desde la cual vivió en casa de su abuela materna en Colima. Como lo dio a conocer Alondra en un primer relato, Verónica tuvo varicela y estuvo recluida en su casa hasta el 7 de abril, fecha que señala como el día en la que llevaron al anexo.
Las sospechas de la madre sobre el consumo de sustancias adictivas de su hija inició desde los frecuentes episodios depresivos de Verónica tras la muerte de su padre y las discusiones que tenía con su familia por su relación con Alondra.
Inclusive, el 1 de abril, la madre de la joven le realizó una prueba de antidoping sin su consentimiento y pese a que los resultados fueron negativos, constantemente la abordaba exigiendo una explicación sobre la clase de drogas que consumía y pidiéndole que ‘dijera la verdad’.
Por lo anterior, fue que la madre contrató el servicio del anexo, en el que supuestamente, también trataban casos de personas con depresión, según lo señala Verónica en las imágenes compartidas en su red social.

El año pasado se dio a conocer que, cerca del 85 por ciento de los anexos que se encuentran activos en México operan ilegalmente y las condiciones de reclusión de los internos son inhumanas por lo que se planea establecer un semáforo que regule a estos centros de ayuda.
Narra su reclusión como un acontecimiento que sabía que iba a superar pero también cuenta lo fuerte que eran algunas historias que conoció en las sesiones basadas en los principios de alcohólicos anónimos. Dormir en el piso, despertarse a las 6 de la mañana, tener actividades durante todo el día y dormir cerca de las 8 o 9 de la noche eran parte de su rutina.
Hace saber lo duro que fue el 7 de abril, cuando se preparaba para ir al municipio de Arandas, en Jalisco a ver a Alondra, su madre le tenía programada una intervención con supuestos especialistas en tanatología, quienes la trasladaron al lugar de su encierro.
Según la narración de Verónica, entiende la preocupación de su madre y la perdona de cualquier acto, además de mencionar la angustia que le ocasionó pensar que por lo ocurrido pudiera ir a la cárcel. En todo momento justifica sus acciones y menciona que la entiende, por lo que varias usuarias en Twitter le pidieron tener cuidado con ese tipo de comportamientos de su mamá que pueden afectarla en el futuro.
Vero ya está bien, está en un lugar seguro…
— Alintintin ? (@Alo_rza) April 15, 2021
Agradezco infinitamente a todas las personas que me ayudaron y estuvieron al tanto de todo esto.
Los pormenores de la historia mencionan que Verónica y Alondra ya hablaron sobre todo lo sucedido y no da a conocer más detalles sobre su estado actual o planes después de que su historia fuera compartida y viralizada en redes sociales cuando se mencionó que la habían llevado a un centro de conversión por pertenecer a la comunidad LGBT.
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