Hombres: tenemos que hablar de esta playera con instrucciones para violar

Nancy había ido a un centro comercial y entró a Cuidado con el Perro, la tienda de ropa mexicana que está creciendo exponencialmente en todo el país. En la sección de hombres se topó con una playera rosa que, en pocas palabras, era una guía de violación que lo incluía todo: “consejos”, píldoras, alcohol y, para rematarlo, frases y palabras aleatorias en inglés y un gatito con lentes. Denunció la playera y a la marca a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres (CONAVIM).

Denuncia original en Facebook sobre Cuidado con el perro
Denuncia original en Facebook sobre Cuidado con el perro

ACTUALIZACIÓN: La empresa publicó este comunicado en sus redes sociales. La playera será retirada de la venta y se disculpan con sus clientes.

Violación y agresiones sexuales en México

La violación es uno de los delitos menos denunciados en el mundo, y las razones son múltiples: desde la revictimización de las autoridades encargadas de tomar las denuncias, hasta el trauma por el que pasan las sobrevivientes que no les permite reconocer o, incluso, recordar lo que vivieron.

En 2017, de acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), se denunciaron 36 mil 892 delitos sexuales, 13 mil 445 por violación. Un delito sexual cada 15 minutos, una violación cada 40 minutos. Eso sin contar la cifra negra (la cifra calculada de delitos no denunciados), que según investigadores de la Universidad Autónoma de México es de cuatro a una: eso significaría que en México se viola a una mujer cada 10 minutos, casi 54 mil violaciones al año.

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Por si fuera poco, la impunidad generalizada de México también existe para la violación: menos del 1% de los casos denunciados terminan en sentencias condenatorias. Las sobrevivientes que denuncian, en muchas ocasiones, se enfrentan a una revictimización tan cruel y pública en redes sociales que refuerza la idea de que seguir un proceso penal no sirve.

Es en este contexto de violencia de género e impunidad sistémicas que la playera de Cuidado con el Perro no sólo es preocupante: es apología de la violencia.

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Por qué tenemos que hablar de una playera

Como hombres, fuimos socializados para pensar que dos cosas son imperdonables: la debilidad y la feminidad, aunque en realidad es una sola cosa en este sistema de valores. Las formas como socializamos con mujeres y entre nosotros ocurren desde una atmósfera violenta que muchas veces no vemos: no vemos acosos que realizamos, violencias que ejercemos ni agresiones “pequeñas” que afectan a las mujeres a nuestro alrededor.

Y sí, probablemente habrá quien diga que “a los hombres también los acosan”, y sí: nadie está minimizando las denuncias, ni al hablar sobre violencia de género se “elimina” a los hombres. Sin embargo, las relaciones de poder en el espacio público (y los datos duros) dejan claro que este es un problema que se centra en la socialización masculina: ¿cuándo fue la última vez que sentiste que tu integridad física y sexual estaba en riesgo cuando te subiste al metro, o cuando tomaste un taxi?, ¿cuándo tuviste que planear tu ropa de acuerdo a cómo te movías por la ciudad?

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La playera de Cuidado con el Perro convierte en “chistes” casos, situaciones y frases que han sido reales para muchísimas mujeres: “hazla sentir segura”, “pastillas para citas”, “sé un imbécil con ella”, “encuentra el trago perfecto”, todo eso fue lo último que supieron miles de mujeres antes de ser violadas.

Cada Día de la Mujer, cada que una denuncia de violación, cada que una mujer levanta la voz y se hace viral aparecen cientos, miles de hombres reclamando dos cosas: que las feministas no hablen de las agresiones contra los hombres (?) y que esos mismos hombres “no son todos así”.

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Con casos como éste es necesario (y siempre es urgente) que hablemos, entre hombres, de las formas de violencia con las que fuimos criados y que interiorizamos hasta hacerlas “normales”. Y nos son normales. Esto no es chiste, una guía de violación no es moda.

¿De verdad estamos tan seguros de la impunidad de violar, de la falta de justicia para las víctimas, que, como sociedad, estamos dispuestos a convertir las frases que muchas de ellas escucharon antes de ser violadas en una prenda de ropa?

La CONAVIM recibió la denuncia de Nancy y reconoció que, de hecho, sí se trata de apología de la violencia, algo que puede ser penalizado. La empresa, por su parte, no ha hecho ninguna declaración oficial.

Plumas Atómicas trató de comunicarse con la empresa y, hasta el cierre de la redacción de esta nota, no ha recibido respuesta.

Por: Redacción PA.