‘¿A los hombres también les pasa esto?’, la pregunta que cierra denuncias de acoso y agresiones en Twitter

Ayer en la tarde, cientos de mujeres han vaciado en Twitter historias personales con una pregunta al final “¿a los hombres también les pasa eso?” La intención, claramente, no es que alguien les responda que sí, si no, más bien, que los miles de hombres que leen esos tuits entiendan (por una vez aunque sea) lo expuestas que están… todas las mujeres en el país.

Los tuits van desde acoso y violencia sexual en la vía y transporte público, hasta otras cosas cotidianas y del diario (sí, machitroll: el acoso es diario y es cotidiano) como disparidad de género y sexismo en la escuela y en el lugar de trabajo.

Cuando una, diez, cien, mil mujeres hacen denuncias de acoso, agresiones y hostigamiento sexual (ya ni hablar de feminicidios y violaciones) no faltan los machitrolles que (según ellos) armados de sus datos descontextualizados y mal leídos, dicen que las estadísticas ‘blablabla’, o que señalan cómo ‘las feministas’ no han luchado por ellos (porque tampoco la lógica es algo que se les facilite).

Si de verdad crees que el acoso es una exageración, que “nada más era un piropo”; si eres de los que crees religiosamente (porque la terquedad con la que lo crees no es nada lejana a la fe) que ‘esas feminazis exageradas’ van a terminar con el romance, te invitamos a que leas estas historias.

¿De verdad te ha pasado que no consideren tus logros profesionales válidos?, ¿de verdad te han eyaculado en tu ropa en el metro?, ¿de verdad un imbécil te ha seguido por cuadras en el día o en la tarde o cuando paseas a tu perro sólo ‘para verte’?

Si te ha pasado una vez (o dos… porque #razones), te tenemos una mala noticia: no es lo mismo. A ellas les pasa diario. Cada día. Cada pinche día.

¿Has tenido que pensar con mucho detenimiento qué ropa usarás de acuerdo no al evento al que irás, sino cómo llegarás a él, cómo te regresarás?, ¿te has visto forzado a coger o a besar a alguien por miedo a que te violente?

Vaya, dejémoslo en una simple pregunta: ¿de verdad eres tan ciego (o tonto) que no puedes entender que nadie te está exigiendo responder, sino, simplemente, escuchar?

Por: Redacción PA.