¿Por qué fracasaron EE.UU., Rusia y Brasil en lucha contra el coronavirus?

Los lideran hombres anti-ciencia
(Imagen: Wikicommons / Pixabay)

Al revisar el mapa de la Universidad Johns Hopkins, lo primero que nos encontramos es que Estados Unidos, Rusia y Brasil son los 3 países con más casos de infectados por el nuevo coronavirus que causa COVID-19. ¿Qué tienen en común estas tres naciones para haber llegado a este punto? Que las tres están lideradas por hombres que son anti-ciencia.

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Cuando se revisan las declaraciones de Donald Trump, Jair Bolsonaro y Vladimir Putin, los tres coinciden en haber minimizado el impacto del coronavirus, sin atender las voces de los expertos en la materia, y ahora sus países están sufriendo los estragos de la pandemia.

Donald Trump: entre el calor y los desinfectantes

(Imagen: Wikicommons)

El presidente de Estados Unidos no dudó en minimizar la amenaza del coronavirus. Durante las primeras semanas de la pandemia, Donald Trump desoyó a la CDC y sus advertencias sobre a severidad de la enfermedad.

Pasó de decir que no habría demasiado problemas, a que el calor debilitaría el virus hasta desaparecer y que todo lo tenía en totalmente controlado. No debería extrañarnos, Trump suele mostrar su negativa y su escepticismo en la ciencia en torno a cuestiones importantes como el cambio climático, Trump se ha contrapuesto una y otra vez contra los expertos y la evidencia disponible en su respuesta a la pandemia de coronavirus.

Por ejemplo, propuso el uso de la la hidroxicloroquina, un medicamento antipalúdico que, según advirtió la Administración de Drogas y Alimentos, puede causar problemas cardíacos y no se ha demostrado que sea “seguro y efectivo para tratar o prevenir COVID-19”. Recientemente, la OMS ha dejado su estudio por sus efectos secundarios.

Y no podemos olvidar cuando mencionó que los desinfectantes podían servir como base para curar el COVID-19, causando una respuesta indignada de expertos en salud y personas que terminaron hospitalizadas por tomarse al pie de la letra lo dicho por Trump.

A pesar de que los expertos le han recomendado al presidente fortalecer el sistema de pruebas para detectar casos, Donald Trump no ha atendido sus sugerencias. Esto ha causado que estados unidos tenga más de millón y medio de infectados y más de 100 mil muertes relacionadas con el coronavirus.

Jair Bolsonaro: una gripita que ha costado cientos de miles de vida

(Imagen: Wikicommons)

El presidente de Brasil ha sido un negacionista del coronavirus y su peligrosidad. Su postura lo ha llevado a enfrentarse con los gobernadores que decidieron imponer medidas ante la contingencia sanitaria y conflictos con los ministros de salud (dos han renunciado en un mes) lo han puesto en una posición delicada.

Cuando se le cuestionó sobre su falta de medidas para contener el contagio, Bolsonaro declaró que la enfermedad era una “gripita” magnificada por el la “histeria” de los medios de comunicación. Ha insistido que la gente ha sido engañada ya que todo es una campaña de desprestigio en su contra.

“Nuestras vidas tienen que continuar. Los trabajos deben mantenerse … Debemos, sí, volver a la normalidad”, dijo Bolsonaro durante un discurso hace un par de meses. “Con mi historial como atleta, si estuviera infectado con el virus, no tendría motivos para preocuparme. No sentiría nada, o sería como mucho un poco de gripe”.

Cuando fue cuestionado por el número de muertos que iba a la alza de manera alarmante, Bolsonaro contestó: “¿Y qué?”

El resultado es que Brasil tiene más de 430 mil casos de coronavirus y más de 26 mil muertes relacionadas con COVID-19. A pesar de esto, Bolsonaro sigue sin escuchar a los expertos y sin tomar las medidas de contención necesarias. Aunque ya es demasiado tarde.

Vladimir Putin: extrañamente desaparecido

(Imagen: Kremlin)

Rusia ocupa el tercer lugar de contagiados a nivel mundial, con más de 379 mil personas infectadas con el coronavirus SARS-CoV-2.

Cuando el coronavirus llegó a Rusia, la doctora Anastasia Vasilieva, directora de un sindicato de médicos independiente, fue detenida en abril luego tras acusar al gobierno de mentir cuando se trataba del número oficial de casos de COVID-19.

Pero cuando Rusia ya no pudo ocultar más la magnitud de la enfermedad, sobre todo cuando el vocero de Putin dio positivo por COVID-19, el primer ministro parece estar ausente.

“Esto es una abdicación de la responsabilidad, el arquitecto del sistema hiperpresidencial de Rusia descubre de repente las autoridades locales cuando es conveniente”, dijo Mark Galeotti, analista de Rusia y autor de un libro sobre Putin. “Putin les está dando la responsabilidad de combatir la pandemia sin los fondos o los poderes”. (Vía: The Guardian)

Putin ha dado la impresión de estar aburrido por la situación. Tras una visita que hizo a un hospital con un traje especial, se ha confinado en su residencia, atendiendo todo por videollamada. Se le ha visto casi desinteresado durante las reuniones con el ministro de salud.

“La respuesta inicial y poco interesada de Putin a la propagación del brote de coronavirus fue al menos en parte el resultado de la tendencia de su personal a desinfectar la información y retratar los eventos de la manera más optimista posible. El personal de Putin informa sobre sus logros, no sobre sus problemas “, escribió Tatiana Stanovaya en un informe reciente para el Carnegie Moscow Center. (Vía: The Guardian)

Para muchos expertos, es la mayor prueba de Putin en todos los años que lleva en el poder, y así como ha pasado con Trump y Bolsonaro, está fallando.

La conclusión a la que podríamos llegar es que estos tres personajes han fallado a la hora de ejercer un liderazgo responsable, ya que se han rehusado a escuchar a los expertos que los hubieran ayudado a prevenir y salvar vidas humanas.