En redes sociales se ha hecho tendencia un traje hiperrealista que hace lucir musculosos a los hombres. Usuarios de internet se han mostrado divertidos con el traje otros hablan sobre la masculinidad y el modelo del deber ser para los hombres. Hay quienes hablaron sobre la hipersexualización de los cuerpos.
Es común observar la hipersexualización femenina dirigida hacia niñas, adolescentes y mujeres jóvenes. Sin embargo, los hombres no escapan del modelo del deber ser, al menos no tan fácilmente. Hay diversos patrones y características de la masculinidad tóxica que los hombres siguen, a veces, sin darse cuenta. Entre estos se encuentran los cuerpos cis y trans género muy marcados. En este sentido, se valora la fuerza física y la tonicidad como un atributo masculino. Aunque puedan dudarlo por un par de segundos, en redes sociales se volvió muy popular un traje hiperrealista que hace lucir musculosos a los hombres.
En China crearon un traje que imita la musculatura de un hombre que entrena todos los días. Éste le permite a todos los hombres convertirse en fisicoculturistas. Fue pensado para las personas que no tienen tiempo para ejecitarse o comer para moldear su cuerpo de esa manera. En poco tiempo los trajes de silicona Smitizen, cuyo costo es de 120 y 600 dólares, se volvieron virales. No sólo se tienen modelos para la parte superior del cuerpo también los hay para la parte inferior. Algunos son tan detallados que tienen venas en los brazos y líneas abdominales. Asimismo, existe una rica gama de colores.

Tras la diversión de algunos usuarios de internet, se planteó otra discusión ¿existe un modelo del cuerpo que todos debemos copiar? pensemos que recientemente se han visto a modelos femeninas de talla grande, de talla pequeña y de diferentes nacionalidades. Aparentemente, esto crea inclusión, pero reafirma la idea del cuerpo femenino como un objeto de consumo. Ahora bien, la hipersexualización cultural también se dirige hacia los hombres, aunque de manera distintita.
En general asociamos la masculinidad con la fuerza física, la agresividad y el poder adquisitivo. De manera que, muchos pasan horas en el gimnasio y gastan mucho dinero en dietas especializadas para moldear su cuerpo. Esto les asegura que culturalmente sean definidos como masculinos. También hay cierta parte de la población masculina que no se identifica con este modelo de masculinidad. Recordemos que diversos cantantes y actores se han declarado no binarios, por lo que, se permiten recrear conductas que se asocian a los femenino. Es decir, utilizar faldas, vestidos, usar maquillaje, etc. También rechazan las conductas como la agresión, la supremacía y la misoginia.
Sin embargo, la hipersexualización parece no irse. Tal parece que ahora también existe la figura del hombre-objeto. ¿Puede existir una masculinidad libre de estereotipos?, ¿una en la que se hable de la salud física y emocional sin importar su raza, clase y orientación sexual?
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