ITAM pide firmar carta de confidencialidad a denunciantes de acoso sexual [Actualización]

Las denunciantes deben comprometerse por escrito a mantener la confidencialidad durante el proceso interno de investigación, bajo la advertencia de ser expulsadas o despedidas
(Imagen: Twitter @heforsheitam)

Si alguna estudiante o trabajadora del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) pretende denunciar formalmente que fue víctima de abuso o acoso sexual por parte de otro miembro de la institución, debe comprometerse por escrito a mantener la confidencialidad durante el proceso interno de investigación.

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Esta afirmación se basa en la información contenida en la carta compromiso de confidencialidad de la cual Animal Político posee una copia. En dicha carta, se solicita que la persona denunciante firme “no divulgar, dar a conocer, compartir, revelar, transmitir, reproducir o copiar total o parcialmente” ninguna información referente a la denuncia.

Incluso, “esta obligación de confidencialidad perdurará aun cuando concluya el proceso, por lo que guardaré reserva de la misma durante un periodo indefinido”, indica la carta.

Animal Político cuestionó al ITAM sobre este requisito y la institución aclaró que la firma de esta carta no implica que las víctimas no puedan hacer pública su denuncia. De lo que no pueden hablar es de cómo se maneje la situación al interior del Instituto. Respecto a las sanciones:

“Estoy consciente que de incumplir las obligaciones establecidas aquí suscritas, incurriré en una falta de probidad y me haré acreedor o acreedora a una baja definitiva del ITAM, o bien a una rescisión de mi contrato o convenio de prestación de servicios profesionales”, señala la carta.

Cabe mencionar que esta sanción es mayor si se considera el castigo que un acosador, sea maestro, estudiante o trabajador, puede recibir. Ya que el protocolo contra el acoso considera sólo una amonestación o la suspensión provisional, además de la separación definitiva.

También destaca que esta carta es la misma que firman la víctima, el agresor, denominados “parte quejosa” y “parte acusada”, respectivamente, y los testigos. Agregando, que en caso de violar el acuerdo, se pueden generar responsabilidades “conforme a las disposiciones legales aplicables”.

“De esta manera, me comprometo a sacar en paz y a salvo al ITAM, así como a sus directivos, funcionarios, empleados y colaboradores de cualquier procedimiento, instancia, denuncia, queja, querella, indemnización o sanción (cualquiera que sea el nombre o denominación legal que le corresponda) que llegare a instaurarse o imponerse en caso de incumplimiento a las obligaciones de confidencialidad, sigilo y no divulgación aquí asumidas”, finaliza la carta.

El ITAM contempla como excepciones los casos en los que la información se hizo pública sin intervención de las personas involucradas. También contempla los casos en los que haya una orden judicial. Sin embargo, la víctima está comprometida a notificar primero al ITAM antes de hablar con las autoridades.

‘Tendederos’ para denunciar acoso

Al igual que otras universidades públicas y privadas, el ITAM inició el año con una ola de denuncias públicas exhibidas en “tendederos” colgados en la llamada “Plaza roja” dentro de sus instalaciones. Dichos tendederos, fueron retirados inmediatamente, por lo que las estudiantes acusaron a las autoridades de intentar silenciarlas. El argumento del ITAM fue que al ser denuncias anónimas, vulneraban los derechos de los implicados. Asimismo, hizo un llamado a presentar denuncias formales.

Derivado de esto, el ITAM creó la Subdivisión de Género, Diversidad e Inclusión, y actualizó su protocolo contra el acoso sexual. Este documento establece que todos los que tengan parte en una denuncia firmarán un acuerdo de confidencialidad sobre ella. Esto con el fin de que quede como un procedimiento interno sin consecuencias legales. Asimismo, especifica la protección al nombre de los agresores aun cuando sean encontrados culpables.

“El nombre de la persona contra quien se realiza la queja no se revelará por parte del Instituto, ni por ninguno de los miembros del comité institucional contra el acoso sexual o del comité investigador, incluyendo el caso de un dictamen desfavorable a esta persona y que resulte en la aplicación de consecuencias y sanciones”, señala.

Al ser cuestionado por Animal Político, el ITAM respondió por escrito que su protocolo sigue en revisión y reiteró su postura sobre la confidencialidad:

“Conscientes de la necesidad de respetar los derechos humanos de víctimas y victimarios, la Política del ITAM en contra del acoso sexual establece la obligación de confidencialidad con respecto al procedimiento, para permitir a los Comités evaluar los casos con apego a la legalidad. Es decir, estamos comprometidos con proteger el derecho de las partes, por eso acatamos la normatividad en materia de protección de datos personales. Es importante destacar que la confidencialidad es sólo con respecto al procedimiento, y no afecta la libertad de expresión de las partes sobre su sentir y su pensar”, señaló.

Un sancionado por 38 denunciados hasta el momento: reporte del ITAM

Mariana, pseudónimo, narró a Animal Político que creyó haber dejado atrás lo sucedido en sus primeros semestres como estudiante del ITAM. Sin embargo, cuando surgieron las denuncias a principios de este año, un amigo insinuó que estaban “inventando cosas” contra la escuela. Ella le relató las ocasiones en que sus profesores hicieron comentarios sobre cómo iba vestida, insinuaciones e incluso, cuando uno de ellos intentó besarla.

Cuando el Instituto recomendó presentar denuncias formales, decidió tomarle la palabra y presentó más de una denuncia. Aunque las denuncias se deben poner por escrito y dejarlas en buzones específicos, hay que ratificarla personalmente. Y si bien, el protocolo contra el acoso establece que se debe ofrecer atención psicológica a las quejosas, cuando Mariana ratificó su denuncia, lo más que recibió fue un pañuelo de parte de una secretaria porque estaba llorando mientras escribía.

Debido a la contingencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, el proceso se atrasó más de los dos meses estipulados en el protocolo. Sin embargo, más de una vez recibió mensajes recordándole que firmó un acuerdo de confidencialidad y que no puede hacer público nada.

Este mes, el ITAM publicó el “Reporte sobre Género, Diversidad, Inclusión y Acoso Sexual. Primavera 2020”. Dicho reporte, destaca que de 38 agresores denunciados entre enero y mayo de 2020, uno fue sancionado con baja definitiva.

En ocho casos, emitieron “llamados de atención” para que no repitan las conductas por las que fueron denunciados. Mientras que en otros cuatro casos se dio instrucción a los agresores, denominados en el documento “personas acusadas”, de redactar una carta a sus víctimas para expresarles una “sincera y genuina disculpa”.

En otros cuatro casos se emitió una amonestación y en tres se les instruyó que busquen ayuda psicológica. Solo en otros tres casos hubo una recomendación para no volver a contratar al profesor denunciado. Hasta el  momento, 11 quejas siguen en trámite.

De los presuntos acosadores denunciados, 25 son estudiantes, 12 profesores y una persona ajena a la comunidad ITAM.

“El compromiso de confidencialidad es sólo con respecto al proceso”: ITAM

La tarde de hoy, el ITAM difundió un comunicado a través de sus redes sociales en el que aclara que el Compromiso de Confidencialidad “es solo con respecto al proceso, aplica a todas las partes involucradas y no limita su libertad de expresión sobre su sentir, pensar y experiencia”. Asimismo, informó que:

“En ninguno de los procesos de investigación seguidos hasta la fecha, derivados de la aplicación del Protocolo en contra del acoso sexual, se ha seguido un procedimiento de baja o despido por haber incumplido el Compromiso de Confidencialidad”.

Finalmente, dio a conocer la decisión de eliminar los párrafos de la carta Compromiso de Confidencialidad. Los cuales hacen referencia a las posibles sanciones y responsabilidades a estudiantes, facultad y personal administrativo que incumplan con la Confidencialidad.

Con información de Animal Político