Anualmente se roba hasta la mitad del suministro de agua del mundo

Un informe revela que se está robando entre el 30 y el 50 por ciento
(Imagen: Pixabay)

El suministro de agua del mundo es un recurso increíblemente valioso que debemos proteger, y nuevas cifras preocupantes muestran que se está robando entre el 30 y el 50 por ciento, lo que significa que la mitad del agua que se usa no se paga.

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Este robo ocurre cuando las personas y las empresas obtienen agua ilegalmente, a menudo con fines agrícolas, de acuerdo con el estudio de la Universidad de Adelaida.

De acuerdo con los analistas  mientras los individuos y las empresas están cometiendo el robo, señalan que los marcos políticos, legales e institucionales que no están configurados adecuadamente para proteger el agua de la que todos dependemos.

Las causas fundamentales del robo de agua no se abordan correctamente, dicen los investigadores, no se aprecia el valor del agua y las acciones ilegales no se castigan adecuadamente, lo que significa que cada año se pierde una gran cantidad de agua por robo.

“La escasez de agua continua ocurre en todos los continentes, cada vez más agravada por el cambio climático”, escriben los investigadores en su artículo. “Al abordar los posibles impulsores del robo a escala individual, podemos prevenir daños irreversibles a todos los usuarios del agua”.

Existe cierto debate sobre lo que se considera robo de agua, o incluso si existe, ya que el agua es un recurso natural al que todos tenemos acceso. Pero el equipo analizó tres estudios de casos separados relacionados con el uso inadecuado del agua: cultivo de marihuana en California, fresas en España y algodón en Australia.

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Las tres actividades consumen mucha agua y los tres estudios de caso muestran los efectos de las demandas del mercado sobre el robo de agua: robar agua es simplemente muy rentable, la mayoría de las veces, y ciertamente más rentable que seguir las regulaciones ambientales (en el estudio de caso español, regulaciones vigentes para proteger un sitio de aves migratorias).

La incertidumbre sobre el suministro de agua, causada tanto por acciones humanas como por variaciones naturales en las precipitaciones, es también uno de los principales impulsores del robo de agua, sugiere el estudio.

La falta de vigilancia real también es un factor: si no hay posibilidad de que los atrapen, la gente robará agua incluso cuando no la necesite.

Uno de los grandes cambios que podemos hacer, según la investigación, es asegurarse de que las sanciones por robar agua sean significativas y se apliquen adecuadamente, especialmente en áreas remotas y rurales.

Exponer públicamente el robo también puede ayudar en algunas situaciones. Este reequilibrio financiero y social hace que robar agua sea menos rentable y menos aceptado en las comunidades, sugiere el nuevo informe.

La detección del robo de agua debería ser más fácil a medida que se desarrollen sistemas de monitoreo y sensores más avanzados, pero por ahora se necesita un esfuerzo coordinado de gobiernos, reguladores y comunidades para poner fin al escándalo del robo de la mitad del agua del mundo, dicen los investigadores.

Con información de Nature