¿Por qué debemos de poner atención a las elecciones intermedias en EE.UU.?

El día de hoy son las elecciones intermedias en Estados Unidos: toda la Casa de Representantes, 34 curules del Senado y 35 gubernaturas están en juego en el país que ya casi lleva dos años gobernado por Donald Trump y el partido Republicano. Estas elecciones, para algunos, son un referéndum de la administración Trump, sin embargo los resultados de esta noche no sólo afectaran la política interna, sino también el comercio, la diplomacia y la estabilidad regional: o sea, lo que pase en las urnas va a afectar en México.

Las casillas se abrieron en Estados Unidos con múltiples acusaciones de malas prácticas: desde leyes que impiden a millones de electores ejercer su voto (mayoritariamente a minorías raciales), trazo partidista de distritos electorales y el discurso de odio y miedo que ha alimentado la campaña del partido republicano y Trump, hasta amenazas reales y creíbles de hackeo y alteración del sistema electoral por agentes extranjeros.

Luego de que, en 2016, las principales encuestadoras fallaron en sus pronósticos, es difícil creer en las predicciones, sin embargo, los números de los votos anticipados ya rebasan el total de electores en las elecciones intermedias del 2014, lo que no necesariamente garantiza la victoria de un partido u otro, más bien refleja la anticipación de los electores. (Vía: Five Thirty Eight)

Las elecciones estatales

Estados Unidos, como cualquier otro país, es mucho más variado, tiene muchas más posturas políticas y visión del país de lo que pueden demostrar dos partidos. Sin embargo, esa multiplicidad de opiniones no se deja ver en las urnas: los estados o son rojos (republicanos) o azules (demócratas).

Desde las elecciones del 2010, el partido republicano ha consolidado su presencia en los estados y en los congresos locales, ante unos candidatos demócratas que no sabe qué estaba ocurriendo y que hacían poco para entenderlo. Ahora, con dos años de Trump a cuestas, están surgiendo opciones que podrían alterar el status quo republicano y bipartidista: quizá el caso más concreto sea la carrera por Georgia y Florida, donde candidados afroamericanos y “demócratas socialistas” podrían voltear las cosas a favor de los demócratas. (Vía: Vox)

¿Cambiaría mucho la vida de los mexicanos y minorías que viven en esos estados que pudieran ganar los demócratas? Depende: un congreso local favorable, un poder legislativo federal consolidado y una presidencia debilitada podrían hacer más sencillas las cosas para migrantes y minorías.

Estos resultados son los que menos afectarían la relación de Estados Unidos con el resto del mundo, y Trump lo sabe, no por nada prácticamente no ha hecho campaña para los candidatos a gobernador.

El Senado

Según todos los pronósticos, el Senado no va cambiar de manos. Si bien hay carreras interesantes y que podrían significar un vuelco de los asientos “tradicionales” (como el caso de Texas con Beto O’Rourke y Ted Cruz), los demócratas tendrían que ganar 14 curules para volverse mayoría, algo que es, bajita la mano, casi imposible.

El Senado ha sido, hasta el momento, un espacio disputado durante la presidencia de Donald Trump, pues si bien en el Pleno se han frenado propuestas de ley, como la abolición del “Obamacare”, también ha permitido la ratificación de dos jueces de la Suprema Corte, uno acusado de múltiples agresiones sexuales.

Ahora bien, que los Demócratas no ganen el control del Senado pero recorten su distancia con los republicanos obligaría a estos últimos a negociar y dialogar para lograr cualquier cosa que requiera una aprobación de dos terceras partes de la Cámara: cambios constitucionales y declaraciones de guerra son unas cuantas.

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Elecciones en Georgia, de las más competidas en Estados Unidos

La pelea por la Casa de Representantes

Si, como indican todos los pronósticos, los Demócratas se hacen del control de la Casa de Representantes, y lo hacen con candidatos “radicales” (según el horizonte ideológico estadounidense, claro) como Alexandria Ocasio-Cortéz y los demás miembros del grupo de socialistas demócratas que se lanzaron junto con ella, Trump, su gabinete y el partido republicano completo podría enfrentarse a una resistencia real dentro del mismo gobierno.

Alexandria Ocasio-Cortéz, la latina de 28 años que venció en Nueva York

Estas dos son las carreras electorales que de verdad importarían para México y el mundo: el Senado y la Casa de Representantes son los que reafirman los acuerdos comerciales, determinan la política exterior, el presupuesto y son el último freno institucional ante las desiciones unilaterales de Trump.

Quedan muchos temas abiertos en estas elecciones: la polarización asimétrica, el racismo institucional y la corrupción rampante en el gobierno de Trump; pero también la tibieza de los líderes demócratas y la falta de apoyo del partido “en la oposición” a los candidatos que creen “peligrosos” , pero esos temas, quizá, serán analizados una vez que pasen las elecciones.

El día de hoy, todo está en juego: desde la economía estadounidense hasta la sustentabilidad del planeta. Y no, no es una exageración.

Por: Redacción PA.