Y el peor estado para ser policía en México es…

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Este año, murió un policía de manera diaria en México. Estos agentes cayeron haciendo un trabajo en el que la mayoría de los que lo ejercen se sienten discriminados y están rodeados de corrupción –si es que no son parte–. A esto, se suma todo un problema institucional que los mantiene operando en su mayoría en condiciones poco favorables.

En ese contexto, la organización Causa en Común publicó el Índice de Desarrollo Policial, o Indepol. Esta evaluación anual se centra en las condiciones en las que se encuentran las Policías del país, desde la Federal hasta las estatales. Esto no significa que dicten si son eficaces o no, sino que se abordan temas como la seguridad social, la profesionalización y el régimen disciplinario.

¿Qué es lo que encontró en la evaluación de este año? Entre otras cosas, que la Policía en peores condiciones, por segundo año consecutivo (2016 y 2017), fue la de Nayarit.

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Según Causa en Común, la Policía indicó que ni siquiera existe la Comisión del Servicio de la Carrera Policial; todavía tenía a finales del 2017 agentes y mandos con evaluaciones pendientes; y, de los 206 elementos que no aprobaron la evaluación en 2016, ninguno fue dado de baja.

A estos problemas se suma el hecho de que la Academia nayarita no cuenta con un puesto de tiro, pista de manejo, casa táctica, sala de cómputo, dormitorios, comedores, servicios médicos o gimnasio. Es decir, prácticamente no tienen lo mínimo indispensable para realizar su trabajo.

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Cuando Causa en Común le solicitó a Nayarit la información sobre el régimen disciplinario, esta respondió con el Código de Conducta de la ONU e informó que no tienen asesorías psicológicas para los elementos, no se establece si tienen derecho a defensorías públicas y no existe un catálogo de faltas y sanciones.

Naturalmente esta no es la única corporación a la que le fue mal. A Tamaulipas, Sinaloa y Yucatán le fue de manera poco favorable.

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Por ejemplo, en Tamaulipas no hay normatividad sobre el régimen complementario de seguridad social; no proporcionan armas incapacitantes; no reportaron capacitaciones sobre el uso de fuerza y derechos humanos; y no tienen manual de organización ni de procedimientos.

Esta información cae en un año de violencia sin precedentes desde las últimas dos décadas, el cual fue heredado desde Calderón a Peña Nieto, y de este último a Andrés Manuel López Obrador.

Con la entrada de López Obrador, surge también un debate tras el anuncio de la creación de una Guardia Nacional, la cual estaría auxiliando en labores de seguridad pública a las Policías. La entrada de estos cuerpo militares a la estrategia de seguridad es resultado justamente de una falta de inversión adecuada en las Policías de México.