¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

Alumno de la UNAM crea impresora 3D de huesos biodegradables

La creó con la finalidad de replicar nuestros huesos y que sean usados en guías quirúrgicas
Alumno de la UNAM crea impresora 3D de huesos biodegradables. (Imagen: UNAM)

Un alumno de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) creó una impresora 3D que puede replicar huesos con materiales biodegradables. 

Te recomendamos leer: Alumna de la UNAM crea libro en braille para identificar colores

De acuerdo con información de un boletín de la UNAM, un estudiante de la misma, diseñó una impresora 3D que produce huesos biodegradables. 

Aarón Misael Ortiz de la O, es el alumno que creó esta impresora. El alumno, que cursa un Posgrado en Diseño Industrial en la UNAM, indicó que este es el primer paso para obtener las réplicas de los huesos, primer tiene que obtener una tomografía de éstos.

Ortiz de la O, expresó que espera que su impresora sirva para producir más huesos en material biodegradable y que éstos puedan ser guías  quirúrgicas sin riesgo para los pacientes en hospitales.

Alumno de la UNAM crea impresora 3D de huesos biodegradables. (Imagen: Unsplash)

El estudiante de la UNAM también reveló que su impresora, que hasta ahora es un prototipo, tiene por nombre “Biomaker” y con ella puede crear estructuras porosas semejantes a los huesos reales con alta resolución.

Aarón señaló que los modelos se imprimen en 3D con andamio, para obtener estructuras biológicas capaces de restaurar tejidos. Añadió que éstas tienen cierta geometría o porosidad dependiendo de la zona del hueso que se pretende recuperar.

Alumno de la UNAM crea impresora 3D de huesos biodegradables. (Imagen: UNAM)

Una vez listo el andamio, Ortiz de la O indicó que las estructuras se mandan a ‘ingeniería de tejidos’ para que se reproduzcan células. El alumno de la UNAM señaló que los primeros resultados se pueden observar entre 3 o 7 días.

Sin embargo, para obtener un tejido como tal, deben esperar cerca de tres meses, explicó el alumno de la UNAM. “La ventaja de nuestros andamios es que son biodegradables y se absorben en el organismo; con ellos se pueden sustituir injertos metálicos o cerámicos que aunque no son tóxicos, sí producen malformaciones en los huesos y evitan que sane de manera adecuada pues nunca son estáticos y se mueven de acuerdo a las cargas que soportan”, puntualizó el estudiante Ortiz de la O.

El estudiante de Posgrado de Diseño Industrial agregó que la impresora trabaja con ácido poliático, un polímero económico obtenido de plantas de cebada, trigo, maíz o leche.