Posibles escenarios después de la elección

elecciones

Haciendo un ejercicio de proyección e imaginación referenciada, por supuesto, en los datos disponibles, es posible construir distintos escenarios futuros relacionados a la contingencia de la elección, es decir, podemos  imaginar distintos resultados y explicarlos de manera hipotética. En dichas construcciones, podríamos pensar distintas variables a las que podrían llegar los comicios, las diversas formas en que los candidatos podrían ganar o perder pensando en la incertidumbre y la contingencia que representan los electores a la hora de tomar una decisión. De acuerdo con el diario inglés The Guardian hay cinco escenarios que podrían ocurrir para la elección de hoy.

Pensemos en un primer escenario, que sería según los datos disponibles es poco probable, en donde el voto por Trump se desplome por una suerte de toma de consciencia colectiva de los distintos grupos agraviados por el candidato republicano, así como de la población blanca educada.  Ahí Trump no solo perdería estados clave como Florida, Carolina del Norte y Ohio, sino que por el voto latino y afroamericano perdería Texas, Arizona y Georgia, ahí Cinton ganaría 431 a 107 en el colegio electoral.

En este contexto, la sociedad estadounidense reafirmaría su espíritu liberal y daría un ejemplo al mundo respecto a como la democracia funciona, a como los electores son más reflexivos de lo que creemos y, más importante de una voluntad ciudadana para salvar el sistema democrático de los embates populistas de demagogos como Donald Trump. Imaginando un poco más allá, el resultado le daría a la democracia liberal un nuevo empuje frente a la invasión de los populismos de izquierda y de derecha en el mundo.

Otro escenario sería aquel en donde, de manera sorpresiva,  Trump obtenga los 270 votos del colegio electoral necesarios para ganar la presidencia, esa victoria se explicaría por una inesperada victoria en en los estados del medio oeste a pesar de no lograr una victoria en estados tradicionalmente republicanos como Nevada, Colorado, Virginia y Pennsylvania. En este escenario, la victoria de Trump sería explicada en primer lugar, por el voto de la población blanca de las zonas rurales; en segundo lugar por el triunfo en estados industriales como Pennsylvania; en tercer lugar, y más importante, por la victoria en estados clave como Florida, Carolina del Norte y Ohio. Por supuesto, todo esto acompañado de una poca participación de grupos afroamericanos y latinos a favor de Hillary Clinton, este escenario hipotético terminaría en una victoria muy apretada de Trump de 270 frente a 268 votos del colegio electoral.

Una tercer posibilidad sería un triunfo sufrido de Hillary Clinton obtenido de último momento por una victoria en el estado de Florida, en ese escenario, la elección sería reñida ya que ambos candidatos se repartirían estados en disputa. En dicho contexto hipotético, Clinton se llevaría Pennsylvania y Virginia, además de los estados que ya tenía asegurados; por su parte Trump, se llevaría New Hampshire y Colorado por la cooptación del voto independiente.

Tomando en cuenta todo esto, Florida sería la joya de la corona que le daría la victoria a cualquiera de los dos candidatos, pero, pensando en la ventaja de 2 puntos que tiene Clinton, podríamos adelantar que se llevaría el estado por un margen muy estrecho. En este escenario los votos del colegio electoral serían de 295 de Clinton, frente a 243 de Trump.

Uno de los peores escenarios posibles sería si la elección se cerrara cada vez más tendiendo hacia un empate técnico, esto traería distintas controversias constitucionales y obligaría al Congreso a intervenir, aunque no queda claro de qué forma tendría que hacerlo. Ahí la decisión se volvería más de carácter político que jurídico, ya que se tendrían que recontar los votos, y esos recuentos tendrían que ser validados por los legisladores, pero, si algún representante está en desacuerdo con los resultados la decisión recaería en el voto del congreso. Para el empate tendría que haber un resultado en donde ambos obtengan 269 votos electorales.

Por último está el peor escenario posible, en donde aplique la famosa Ley de Murphy, que dice que si algo puede salir mal, seguramente saldrá mal, ahí están de ejemplos el Brexit y el referéndum de Colombia. Aquí Donald Trump ganaría todos los estados en disputa, sería la debacle de la democracia norteamericana, los electores estarían mandando un mensaje de rechazo al establishment de la política tradicional, mostrando su verdadera crisis ya que prefirieron elegir a un demagogo de perfil de outsider, que a un insider del sistema político. Ahí Trump podría ganar 308 a 230. (Vía: The Guardian)