¿Se acabó la 4T? AMLO y la revocación de mandato

Tras siete meses de gobierno AMLO ha mencionado más de un par de veces la revocación de su mandato, ¿es que en verdad no se puede transformar a México? 
Los temas de la mañanera del 18 de junio

Andrés Manuel López Obrador recientemente ha hablado acerca de la revocación de su mandato. En un par de conferencias mañaneras ha dicho: “el pueblo pone y el pueblo quita. La pregunta es: ¿quieres que el presidente continue o renuncie? ” Lo que en su momento pareció una declaración descabellada como muchas otras, se ha convertido en una posibilidad. ¿Qué sucedió con el ímpetu de la Cuarta Transformación?, ¿es que en verdad no se puede transformar a México? 

El mandato de López Obrador ha sido polémico inclusive antes de su inicio, durante las elecciones pasadas  parte de la opinión pública advertía que elegir a AMLO sería ‘una de las peores decisiones que podrían tomarse’ . Esto aunado a los miles de apodos y mitos que ya todos conocemos acerca del presidente.

En diversas ocasiones fue descrito como un peligro para México, debido a las propuestas que desde hace poco más de dieciocho años no han cambiado. Inclusive podemos observar que siempre tuvo en mente la mayoría de iniciativas y acciones políticas que ha implementado:

  • Conferencia mañanera
  • Austeridad Republicana
  • Programas de bienestar

Parece que cada una de estas iniciativas, en especial los programas de bienestar y la austeridad republicana le permitirían acabar con lo que él considera el gran problema de México: la corrupción. Sin embargo, hasta este momento hemos observado que la austeridad republicana y el recorte de gastos ha traído consigo más problrmas que ventajas, o, al menos, no ha quedado claro con información pública los beneficios de esos recortes.

En cuanto a los programas de bienestar, ¿estamos seguros que basta con darle un ambiente adecuado a la población para erradicar el crimen? 

Criminalizar la pobreza sólo es un medio que la desestima y no nos permite entender cómo influye en el desarrollo de una persona y mucho menos de una sociedad.

Por tanto, asegurar que junto a la corrupción es el hilo negro de los problemas en México podría ser un poco ingenuo.

Hay fenómenos sociológicos y culturales a nivel nacional que favorecen la desigualdad, el nepotismo e inclusive el racismo rampante; pero, al parecer, de ellos no se habla a menos que sirva para descalificar a “los conservadores” .

Y no se trata de decir que AMLO es un problema para el país o de poner el dedo en la llaga abierta que es México.

Sólo es enfrentarnos ante una nación que poco ha atendido a los problemas que la aquejan: una economía dependiente, políticas migratorias dependientes de la agenda estadounidense, narcotráfico, feminicidio y un aparato de gobierno que vela por sus intereses antes que por los de la nación.

Si bien la peor manera de resolver la corrupción en institutos o aparatos de gobierno es implementando otros, ¿cómo se combate la corrupción dentro de los mismos?, ¿será suficiente con ello?

Ahora bien, si el 21 de marzo del 2021 AMLO se ve obligado a marcharse ¿qué le espera a la Nación, en verdad creemos que echarle la culpa de todo a AMLO va a cambiar la política nacional?