Peña Nieto gastó en camionetas más del doble de lo presupuestado

Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el gasto en vehículos (como esas Suburban negras en las que llegan todos los funcionarios) subió más del doble, siendo, finalmente, 130% extra del presupuestado en la planificación.

Desde el inicio de su mandato hasta este año, se contempló un presupuesto neto de 16 mil 493 millones de pesos, sin embargo el gasto final fue de 38 mil 24 millones. Un total de 21 mil 531 millones adicionales que fueron integrados al presupuesto de Presidencia.

Imagen: Chevrolet

Esta cantidad es el equivalente a 121 mil 506 unidades de Chevrolet Aveo, el sedán más económico de la misma automotriz a la que el Gobierno Federal acude para comprar sus camionetas blindadas para el transporte de funcionarios.

Este presupuesto no incluye el mantenimiento de los automóviles, el gasto de gasolina, arrendamiento, cuidado, almacenaje y demás rubros que también son cubiertos en cuanto una unidad es adquirida. Simplemente se trata del costo de la compra de las unidades terrestres, aéreas y marítimas.

La administración que saldrá el primero de diciembre de este año tuvo sobresaltos cada año de administración y asignación de presupuestos: en 2013, el primer año del sexenio, fue 5.4 veces mayor del aprobado; en 2014, bajó a 2.7 veces más de lo aprobado; en 2015, fue el 61%; en 2016, solo el 36%; y 185% en 2017.

Muchos gastos durante el gobierno de Peña Nieto tuvieron este mismo problema, como el de la Publicidad Oficial, no solo en presidencia sino también en secretarías como la SEP, siendo recortados gastos operativos para ser incrementados los de publicidad.

La falta de disciplina en los gastos del gobierno de Peña Nieto es ampliamente notoria. Año con año, el gobierno ha incrementado gastos de este tipo, con lo que se desequilibra la asignación de presupuestos, pues la flexibilidad de excedentes o presupuestos de reserva se ve mermada.

La entrada del gobierno de AMLO pretende hacer de estos gastos algo mucho más descuento y discreto. La llamada austeridad republicana no refiere simplemente a la reducción de gastos, debería también enfocarse en la disciplina fiscal para respetas presupuestos asignados.

Con información de Reforma