México y sus compromisos contra el cambio climático

En el pasado mes de marzo, México se suscribió a un plan de acción climático en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), con lo que se convirtió en el primer país vías desarrollo en llevar a cabo una acción de esta envergadura. Con la participación de la nación en la XXI Conferencia Internacional sobre Cambio Climático (COP21), el presidente Enrique Peña Nieto anunció la intención de establecer un precio al carbono, como real medida efectiva para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover el uso de combustibles más benignos al medio ambiente.

Hay que recordar que en el 2013 se activó el impuesto al carbono para gravar los combustibles fósiles con emisiones superiores a las del gas natural, este hecho sentó el precedente para instaurar un mercado de carbono. Antes del año 2025, México anunció que estará generando el 35% de su energía eléctrica con fuentes limpias y que para 2030, el porcentaje se elevará a 43%. Las metas para reducir las emisiones de efecto invernadero son de 22% para 2030 y 51% menos las de carbono negro.

Previamente a los compromisos hechos en la COP21, el país ya mantiene compromisos internacionales ante la CMNUCC. Las acciones para reducir la vulnerabilidad en el periodo 2020-2030, en la adaptación del sector social al cambio climático, son nueve: Garantizar la seguridad alimentaria y acceso al agua frente a las amenazas del cambio climático, a través de un manejo integral de las cuencas; asegurar la capacidad de construcción y participación de la sociedad; reducir la vulnerabilidad de la población y aumentar su capacidad de adaptación, a través de sistemas de alerta temprana, la gestión de riesgos, así como la vigilancia hidrometeorológica, en todos los niveles de gobierno.

Desarrollar mecanismos de participación social, diseñados con un enfoque de género y derechos humanos, para fortalecer la capacidad de adaptación de la población; reducir la vulnerabilidad de la población con instrumentos de planificación territorial y gestión de riesgos, como el Atlas Nacional de Vulnerabilidad y el Atlas Nacional de Riesgos; invertir la proporción de financiación a desastres hidrometeorológicos, con incrementos a los invertidos para la prevención de desastres; prevenir enfermedades vinculadas al cambio climático, con un sistema de alerta temprana para la información epidemiológica; reducir en 50% el número de municipios en la categoría de “más vulnerables” en el Programa Especial de Cambio Climático (PECC) 2014-2018, además de evitar que otro municipio ingrese en esta categoría y reubicar asentamientos irregulares que se encuentren en zonas vulnerables a desastres naturales.

Las acciones en las que México está comprometido para una adaptación del ecosistema son:

1.- Alcanzar una tasa de deforestación de 0% para 2030.

2.- Reforestar cuencas altas, medias y bajas con atención especial en zonas ribereñas y considerando a las especies nativas de la zona.

3.- Conservar y restaurar ecosistemas, para incrementar la conectividad ecológica de las áreas naturales protegidas.

4.- Incrementar los programas de acción y conservación de especies.

5.- Incrementar la captura de carbón y fortalecer la protección costera mediante programas de conservación y recuperación de ecosistemas marítimos.

6.- Garantizar el uso del agua para los distintos objetivos para el cual se consume, como es agricultura, uso doméstico, industrial, urbano.

México

Por: Redacción PA.