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Más de mil quejas por violencia sexual en escuelas públicas: CNDH

En diez años las secretarías de educación pública estatales han recibido mil 365 quejas por agresiones sexual en los planteles escolares
Pública

De acuerdo con el portal Animal Político, en México, de los años 2002 a 2013, las secretarías de educación pública estatales han recibido mil 365 quejas por agresiones, abuso y acoso sexual en los planteles escolares, y en el 26% de los casos no se inició ninguna investigación, según documentó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

La Comisión destacó que en toda la nación, sólo 22 estados tienen programas de prevención de violencia sexual contra menores de edad. Sin embargo, no siempre están dirigidos a todos las personas que deben estar informadas, como lo son los padres de familia así como todo el personal que labora en la escuela y no sólo los maestros.

Las entidades que cuentan con estos programas son: Aguascalientes, Colima, Distrito Federal, Durango, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz y Yucatán.

Y es que desde 2014, la CNDH señaló que la Secretaría de Educación Pública (SEP) carecía de una normativa que estableciera los criterios mínimos para que las entidades realizaran sus lineamientos de atención y prevención de abuso sexual. Sin embargo, en los últimos dos años no se ha publicado nada al respecto en el Diario Oficial de la Federación.

Y de acuerdo con la recomendación sobre la prevención, atención y sanción de casos de violencia sexual en contra de niñas y niños en centros educativos, emitida por la CNDH en 2014, el organismo reportó que de enero del año 2000 a 2014 recibió 190 quejas al respecto.

Hasta el año 2012, el número de quejas no superó los 25 casos, pero en 2013 aumentaron las quejas a 51 y en 2014 se registraron 31. Sobre estas quejas, la CNDH emitió 18 recomendaciones, de las cuales 14 fueron dirigidas a la SEP, a los gobierno de Oaxaca, Michoacán, Zacatecas y a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En estas recomendaciones se comprobó que 129 niñas y niños sufrieron violencia sexual mientras cursaban el preescolar, primaria, secundaria, media superior y educación especial.

A su vez, en las investigaciones de la CNDH, se comprobó que 28 los agresores eran servidores públicos y laboraban en las escuelas como profesores, prefectos, personal de intendencia y empleados administrativos.

Sin embargo, solo en dos de las 18 recomendaciones hubo una actuación oportuna por parte de la autoridad escolar después de la denuncia, mientras que en los casos restantes, las fallas atentaron contra las víctimas: las escuelas y autoridades permitieron que el agresor continuara frente a un grupo, no sancionaron al agresor, ni actuaron para evitar que las agresiones continuaran repitiéndose.

Asimismo, la CNDH cuestionó a las secretarías de educación de los estados información sobre las quejas recibidas sobre abuso sexual en las escuelas y la Ciudad de México tuvo el mayor registro, con 546 entre 2000 y 2013. Le sigue el estado de Veracruz con 190 y el estado de México con 156; Jalisco 139 y Guanajuato 124.

El organismo concluyó que la violencia sexual en centros escolares conlleva “diversas omisiones por parte de las autoridades escolares”, como la falta de una política de prevención e identificación, desconocimiento o negligencia por parte de las autoridades escolares respecto al procedimiento que se debe seguir cuando se ha detectado un caso de violencia sexual e inadecuada atención a las víctimas.

Además, faltan de instalaciones adecuadas en los centros escolares así como un adecuado control en la contratación de personal y la aplicación de sanciones insuficientes hacia los servidores públicos que incurran en conductas de este tipo.

Y un ejemplo de lo mencionado –de entre muchos– fue el caso del kínder Matatena, el cual puso en evidencia la actuación de los funcionarios públicos frente a esta problemática.

Aunque desde 2012 la Administración Federal de Servicios Educativos del Distrito Federal tiene lineamientos para la prevención, atención y seguimiento de la violencia, maltrato, acoso escolar y abuso sexual infantil, no se cumplieron cabalmente en este lamentable caso.