Estudiantes de Querétaro donan parte de su beca para construir su escuela

A pesar de la falta de apoyo gubernamental, el proyecto continúa avanzando
Estudiantes y maestros frente a construcción de nuevo plantel (Imagen del Facebook de TBC La Monja)

Estudiantes del Telebachillerato Comunitario La Monja donaron parte de su beca universal “Benito Juárez” para la construcción de un plantel. Ante falta de respuesta por parte de las autoridades, los y las estudiantes, maestros y padres de familia decidieron construir ellos mismos una escuela en Santa Rosa Jáuregui, en el municipio de Santiago, Querétaro.

El Telebachillerato Comunitario (TBC) La Monja se funda como subsistema en 2013 e inicia operaciones en 2014, con el préstamo de un salón. 56 de los alumnos que asisten comparten un mismo espacio, a pesar de pertenecer a preparatoria y telesecundaria, lo que imposibilita muchas prácticas académicas; además de que no hay espacio para guardar libros o para instalar computadoras. El préstamo de instalaciones que tienen las telesecundarias y telebachilleratos se limita a a un salón, no incluye demás artefactos como libros, materiales, etc.

Hace cuatro años, tanto padres de familia como profesores hicieron una solicitud para la construcción del plantel, sin obtener respuesta oficial por parte de los servidores públicos. Los profesores han gestionado con distintas instancias gubernamentales y han hecho peticiones federales, pero como el programa fue creado para Telebachillerato, no les asignan presupuesto para infraestructura. La última vez que se contactó a un funcionario público fue en marzo, cuando el Secretario de Educación del estado mandó a diferente gobiernos municipales un oficio sobre la situación de la TBC. Sin embargo, no ha habido respuesta, pues la TBC lleva cuatro años solicitando recursos.

Material que los alumnos compraron con parte de su beca. (Imagen del Facebook de TBC La Monja)

Ante falta de respuesta gubernamental, cuarenta estudiantes donaron $200 de su beca para recaudar $8000. Tres maestros del telebachillerato donaron otros $1,200 para poder completar los $9,200 necesarios para la compra de un millar de tabiques. Durante el periodo vacacional, los padres de familia se encargarán de edificar el nuevo plantel. El predio donde se realizará la construcción fue donado por los dueños del Ejido Buenavista. La construcción de espacios propios incluye espacios recreativos como una milpa escolar, un área de compostas y bioinsumos, siembra de nopales.

Los alumnos decidieron donar parte de su beca pues, a pesar de las colectas, la construcción del terreno estaba detenida por falta de fondos. Actualmente los alumnos se encuentran motivados por el proyecto y es posible que vuelvan a aportar una parte de su beca para continuar con la construcción. 

Un problema administrativo del TBC es que la mitad de los recursos son otorgados por el gobierno federal y la otra mitad por el gobierno estatal, por lo que ambos se desentendieron del asunto y se echaron la bolita mutuamente.

Lo que empezó como un proyecto de la comunidad escolar se ha convertido en uno comunitario. Recientemente un vecino de la comunidad de La Monja ha aportado el dinero suficiente para pagar el trabajo de un albañil que ayudará a los padres de familia en la construcción. Igualmente, una vecina donó perfumes para poder vender en espera de conseguir más dinero. Con lo obtenido mediante una rifa (de una computadora de escritorio, dos vajillas y una bocina), obtuvieron botes de bioinsumos y materiales para captar agua pluvial para degradar la materia orgánica del suelo del invernadero. En general los vecinos se ofrecen a hacer faena, que siempre es bienvenida.

Estudiantes y maestros frente a construcción de nuevo plantel (Imagen del Facebook de TBC La Monja)

Sin embargo, también se han encontrado con obstáculos a lo largo del proyecto: el 31 de mayo encontraron que uno de sus muros había sido tumbado por alguien de la comunidad, retrasando así el trabajo de estudiantes, maestros y familiares. A pesar de esto, la construcción ha continuado con ayuda de gran parte de la comunidad local.

Todavía falta terminar la construcción de todos los muros, pues éstos apenas están a la mitad. Falta, también, el techo y, posteriormente, los sanitarios. Se estima que en total se necesitan $150 mil para terminar esta primer fase de aulas. Los maestros tienen proyectado seguir trabajando y gestionando para, en algún punto, conseguir un laboratorio, una biblioteca y un espacio cívico de convivencia para los alumnos.

Además de la construcción de aulas, también se está trabajando en un invernadero. Éste ya tiene la estructura y sólo faltan contenedores de agua. Actualmente tienen un contenedor de 16,000 litros y recibieron otro de 10,000 por medio de una donación. Todavía les hacen falta tres contenedores, que es lo que gestionan ahora y esperan recibir aunque sean tinacos de distintos fraccionamientos.

Las becas estudiantiles han permitido que los alumnos participen de manera económica, además del trabajo físico y de voluntariado. Recientemente han lanzado en redes #1PesoPorLaEducación, con la esperanza de que diputados y senadores de Querétaro donen un peso por cada peso que donaron los alumnos. Hasta el momento, sólo se tiene noticia de que la diputada Beatriz Marmolejo Rojas haya apoyado la iniciativa mediante la entrega de materiales de construcción: un viaje de arena, un viaje de grava y una tonelada de cemento. Otras dos funcionarias han contactado a la TBC, pero no le han dado seguimiento.

En una entrevista realizada a Amanda Díaz, docente responsable del plantel, ella comentó:

Yo quisiera que las autoridades se sensibilicen ante el trabajo que hacen los jóvenes. Aunque hemos recibido tantas negativas, el trabajo ahí está, la urgencia está, la necesidad está. Hemos tomado acciones, no nos hemos esperado a que sucedan las cosas. Espero que las autoridades también tomen iniciativa y asignen presupuesto para la infraestructura.

Espero que se le dé el lugar que le corresponde a los telebachilleratos comunitarios porque tenemos a atendemos a comunidades rurales. Los jóvenes tienen muchos conocimientos que vienen desde sus abuelos; saben cuidar la tierra y la alimentación. Los TBC son un polo de desarrollo para el país porque podrían generar soberanía alimentaria y ayudar a hacerle frente al cambio climático”.

Ojalá que nos volteen a ver y nos den el lugar que merecemos. Más que sólo venir a tomarse la foto que vengan a hacer algo. Espero que dignifiquen la educación como se debe”.

Este proyecto comunal se ha convertido en el legado que maestros y alumnos dejarán a futuras generaciones. Pese al silencio gubernamental, TBC La Monja ha logrado gran parte de la construcción de una nueva escuela. Sin embargo, todavía les falta mucho, ¿aceptarán el reto los diputados y senadores de esta gestión? ¿o se desentenderán como en las cinco gestiones pasadas?