Burocracia creció 30% durante sexenios de Peña y Calderón

Si tenías la impresión de que cada vez hay más gente en oficinas de gobierno… es verdad. Durante los últimos diez años, la cantidad de burócratas al interior del gobierno mexicano se ha incrementado considerablemente. Actualmente existen 777 mil 595 plazas en 17 secretarías de gobierno.

Según datos consultados por el diario Reforma en el presupuesto federal, el incremento en el número de trabajadores es de casi 200 mil trabajadores. Esto equivale a que cada mes desde enero de 2010, entraron 2 mil trabajadores nuevos en cualquier secretaría gubernamental.

Sin embargo, estos números no contemplan a la Secretaría de Gobernación ni a la Secretaría de Energía, que tuvieron reestructuraciones, por lo que sus datos fluctúan de manera violenta y no pueden ser contemplados de manera real dentro de los número del crecimiento de plantilla laboral.

Algunas secretarías no solo crecieron su plantilla, sino que la duplicaron en relación a su tamaño en 2010. Secretaría de Salud pasó de 23 mil 896 empleados a 68 mil 776; Sedesol de 6 mil 801 a 15 mil 302; y Secretaría de Comunicaciones y Transportes de 24 mil 664 a 51 mil 504.

Imagen: Reforma

Del total de trabajadores del gobierno (es decir, de esos casi 800 mil), dos terceras partes son trabajadores de base o sindicalizados. Esto quiere decir que una tercera parte de todos los trabajadores son personal de confianza, sujetos a cambios imprevistos de administración sin seguridad laboral concreta, como se establece en la Ley Federal del Trabajo.

Según Oliver Meza, investigador del Centro de Investigaciones y Docencia Económica (CIDE), el crecimiento en la plantilla de trabajadores gubernamentales, así como el constante cambio y rotación de los mismos, corresponde a intereses electorales y tiene una base clientelar, pues al asignar diversas plazas se puede asegurar el apoyo de un grupo en específico.

Así mismo, el crecimiento de una tercera parte del número de burócratas respecto a 2016, responde también a la creación de más dependencias de gobierno y oficinas como la Comisión Nacional para la Búsqueda de Personas, creada en noviembre del año pasado.

Mientras que el gobierno actual se ha dedicado a robustecer el aparato burocrático, la promesa del gobierno entrante es reducirlo, al menos ese 30% que integra el personal de confianza, así como reducir salarios a funcionarios que rebasen los 40 mil pesos de ingreso mensual.

Más allá de que la Austeridad Republicana demuestra su operatividad, cabría preguntarse si las Secretarías y dependencias gubernamentales pueden resistir el recorte de un tercio de su plantilla.

Con información de Reforma

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