Mexicanos saturan hospitales de Estados Unidos para vacunarse contra COVID-19

En algunas clínicas y hospitales pueden observarse largas filas de personas que buscan ser vacunados
(Imagen: Flickr)

Ciudadanos mexicanos, residentes en Estados Unidos o que cuentan con doble nacionalidad, están provocando saturación en clínicas y hospitales de este país, principalmente en condados de Texas, porque buscan vacunarse contra la COVID-19.

De acuerdo con La Jornada, en Hidalgo, Texas, localidad fronteriza con Reynosa, Tamaulipas, los hospitales están saturados. Además, pueden observarse largas filas que duran hasta tres días porque la aplicación de las vacunas es hasta las 15:00 horas. Cada dosis tiene un costo aproximado de 20 dólares.

Esta misma situación se repite en ciudades como McAllen, Brownsville, San Antonio, Houston y El Paso. También, en Edindurg, Edinburg, Mission, Pharr, Weslaco, Elsa, Edcouch, La Villa y la Isla del Padre.

Los vuelos privados y comerciales de Monterrey, Nuevo León, a McAllen también se han incrementado. Según fuentes consultadas por La Jornada, buena parte de los viajeros son residentes de Tamaulipas, principalmente, de la ciudad de Reynosa. Estos viajeros deciden viajar a Monterrey y posteriormente desplazarse por avión a Texas con tal de obtener la vacuna.

Las personas que cuentan con recursos económicos pagan servicios de aerotaxi que pueden alcanzar un costo de hasta 3 mil 500 dólares por persona.

María del Carmen, maestra jubilada, compartió con La Jornada, que a petición de sus hijos, tomó un vuelo privado a McAllen, Texas, la semana pasada. En esta ciudad, esperó tres días para conseguir la vacuna, la cual le aplicaron en un rodeo en la ciudad de Los Fresnos, el 22 de enero.

“Me insistieron mucho para que fuera y pagaron el traslado porque no querían que esperara hasta febrero. Allá tengo una hija, quien fue la que me llevó primero por un vale para la vacuna y luego por la dosis. Tuvimos que esperar toda la noche. No me dolió nada, sólo el cansancio del viaje y de la espera”, indicó María del Carmen.

(Imagen: Flickr)

La maestra jubilada señaló que a pesar de ser mexicana, la vacunaron porque tiene más de 65 años y porque una de sus hijas es ciudadana estadounidense.

Si bien, otros ciudadanos mexicanos buscan obtener la vacuna, ahora deberán enfrentar una nueva restricción de las autoridades estadounidenses. Dicha restricción exigen a quienes lleguen por vía aérea a EE.UU presenten resultados negativos de una prueba de COVID-19.

Empresarios y políticos también viajan a EE.UU para inocularse

Al igual que María del Carmen, algunos empresarios y políticos de Nuevo León y Tamaulipas han optado por viajar a EE.UU para vacunarse.

Según La Jornada, este es el caso de Mauricio Fernández, tres veces alcalde de San Pedro Garza García, Nuevo León. El también aspirante a la candidatura a la alcaldía de este municipio, informó que el 21 de enero lo vacunaron contra la COVID-19 en Fresno, California. Fernández mostró en redes sociales el tarjetón con el registro de una dosis de la marca Moderna, lote 042L20A.

“Hoy tuve oportunidad de ver cómo funciona el proceso de vacunación en ese país. Lo quise ver de cerca para entenderlo y ver cómo están las cosas”, publicó Fernández.

El funcionario aprovechó para enviar un mensaje al presidente municipal de San Pedro Garza, Miguel Treviño: “Señor alcalde: ¡póngase las pilas! ¡En San Pedro andamos en las moras!”.

Por su parte, el secretario de salud de Nuevo León, Manuel de la O Cavazos, manifestó su aprobación de que algunos ciudadanos neoleonenses puedan vacunar en territorio estadounidense.

“Adelante, si pueden hacerlo es algo extraordinario, una cuestión de supervivencia; la gran mayoría no podemos y tenemos que esperar a que la vacuna esté en nuestro país”, señaló el funcionario.

En Estados Unidos están disponibles las vacunas de los laboratorios Pfizer-BioNtech y Moderna.

Según cifras de las autoridades de salud, en Nuevo León suman 146 mil 340 casos de COVID-19 y 7 mil 457 personas fallecidas. En el caso de Tamaulipas hay 45 mil 916 casos positivos y 3 mil 799 defunciones.

Publicidad