Autoridades alertan por 380 ballenas muertas en costa de Tasmania

Las autoridades australianas se preparan para deshacerse de los cadáveres de 380 ballenas este viernes
(Imagen: Twitter @MonashUni)

Autoridades australianas alertan sobre el riesgo potencial para la navegación que implican las 380 ballenas piloto muertas en la costa oeste de Tasmania. Paralelo a esto, se preparan para deshacerse de los cadáveres este viernes.

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“Alertamos a los marineros que los cadáveres de ballena en la bahía de Macquarie pueden ser arrastrados por la corriente y el viento y pueden crear peligro para la navegación”, indicó la Agencia de Seguridad Marina de Tasmania (MAST).

Las autoridades evalúan la manera de deshacerse del gran número de cadáveres de ballenas piloto, los cuales pueden llegar a medir hasta 6.7 metros y pesar 2.5 toneladas. Por lo pronto, parece que la opción más viable será llevarlos a alta mar.

Además del riesgo potencial para la navegación, los cadáveres pueden atraer a depredadores como tiburones, suponiendo un peligro para las personas.

Los equipos de rescate trabajan contra reloj

Los equipos de rescate trabajan contra reloj para salvar a una veintena de cetáceos vivos de las 488 que quedaron atrapadas en la arena en Macquarie. Este es el mayor varamiento registrado en Australia.

Según información oficial, rescataron a 88 ballenas. Tuvieron que sacrificar a cuatro ejemplares para evitarles mayor sufrimiento. Esto, después de salvarlos y para que no volvieran a varar en zonas de baja profundidad cerca de la playa.

Pese a esto, los equipos de rescate se mantienen optimistas y aseguran que mientras las ballenas que queden estén vivas y en el agua hay esperanza. Sin embargo, entre más pasa el tiempo, sus posibilidades de supervivencia disminuyen.

Esta tragedia medioambiental comenzó a principios de esta semana, cuando las autoridades avistaron 270 ballenas piloto, y el miércoles pasado encontraron a 200 más.

Los científicos no logran explicar con certeza por qué las ballenas se desvían de sus rutas y se quedan varadas en aguas de poca profundidad. Las opciones más viables son que se extravían cuando se sienten atraídas por contaminación auditiva o son guiadas por un cabeza de grupo desorientado.

Con información de EFE: Verde