Sismo hundió predio del NAICM… pero siguen construyendo como si no pasara nada

El sismo del pasado 19 de septiembre ocasionó un hundimiento de cinco centímetros en el predio donde se construye el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Este abrupto hundimiento no afectó las obras que se realizan por el momento, pero las consecuencias que tendrá será un poco más impactantes que el simple retraso de la construcción.

Luis Zambrano, investigador del Instituto de Biología de la UNAM, advierte que esto tendrá (por extricta necesidad de seguridad operacional del inmueble) que desahogar agua equivalente a lo que la CDMX gasta (toda la ciudad) en tres días. Toda esta agua no podrá ser utilizada para absolutamente nada, representando un desperdicio grandísimo de un insumo por el que sufre la ciudad cada año. (vía: Milenio)

Sin embargo, el hundimiento del nuevo aeropuerto no era algo que se desconociera, pues parte de la ingenieria de suelos necesaria para el proyecto incluía el riesgo que siginifica que en esa zona se esperaba que se hundiera el piso cada razón de 20 centímetros por año.

Para el investigador, esto deja una lección importante de urbanismo y prevención de daños derivados de sismos, pues un evento de esta magnitud afecta a toda la urbe, no sólo a las zonas céntricas y altamente pobladas.

Todas las partes que integran el Valle de México sufren, ya sea a corto o largo plazo, como el caso de Texcoco, que al ser una zona lacustre tiene un suelo blando, por ende propenso a hundimientos. (Vía: Regeneración)

La construcción del NAICM ha despertado grandes inquietudes desde que se comenzó el proyecto y no es para menos:

Desde las comunidades cercanas, que reclaman el respeto al lugar que habitan, pasando por los argumentos ambientales, pues se han desgajado cerros a través de explosivos, modificando y afectando la vida silvestre del lugar, hasta el hundimiento del suelo en una construcción que recibirá el mayor tráfico aéreo del país, que aunque se asegura no tendrá consecuencias qué lamentar (todo esto, sigue siendo en teoría), tendrá que ajustarse a los cambios que experimentará una vez entre en operaciones.

¡Incluso la compañía construcctora responsable del proyecto, ICA, está al borde de la quiebra y a nadie le alarma!

Publicidad