Por qué elefantes y otros mamíferos se emborrachan tan fácilmente

Un estudio concluye que todo está en el gen ADH7 heredado por ciertas especies cuya tolerancia al alcohol es muy, muy baja.
Loxodonta africana: la especie que más disfruta de los efectos de la fruta fermentada. (Imagen: Pixabay)

Desde hace mucho tiempo, en el mundo de la ciencia, ha existido una importante pregunta alrededor de la tolerancia al alcohol: ¿Los animales se pueden embriagar? Ahora, un estudio concluye que ciertos mamíferos, incluidos los elefantes, no solo pueden hacerlo sino también lo hacen voluntariamente. Y su baja tolerancia al alcohol es un factor crucial.

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De acuerdo con un estudio publicado en The Royal Society, todo tiene que ver con el gen ADH7. Los mamíferos que heredaron ese gen disfuncional tienen más dificultades metabolizando el etanol. El estudio menciona el ejemplo de los elefantes africanos que parecen disfrutar de los efectos de la fruta fermentada:

“Posiblemente el caso más icónico es la historia de los elefantes africanos (Loxodonta africana). De acuerdo con la popular historia, los elefantes en África prefieren alimentarse de la fruta caída y fermentada del árbol de marula (Sclerocarya birrea), que los intoxica. Sin embargo, esos dichos han sido criticados. Los investigadores han sugerido que los cuentos de elefantes ebrios pueden ser resultado de la ‘antropologización de la conducta de los elefantes'”.

De acuerdo con Science News, historias de elefantes que se comportan de forma “extraña” después de comer la fruta se remontan a 1875. Así lo señaló Mareike Janiak, antropóloga molecular de la Universidad de Calgary en Canadá. Más tarde, en un experimento, se le ofreció agua con etanol a los elefantes, que bebieron voluntariamente. Después, los paquidermos se balancearon más al caminar y también presentaron conductas más agresivas.

Loxodonta africana: la especie que más disfruta de los efectos de la fruta fermentada. (Imagen: Pixabay)

Así, los investigadores encontraron que el gen ADH7 había perdido su función en 10 especies de mamíferos de 79. Los más susceptibles al etanol resultaron ser animales muy distintos entre sí: elefantes, armadillos, rinocerontes, degus, castores y vacas, entre otros. La baja tolerancia al alcohol, entonces, puede explicar por qué los elefantes africanos necesitan consumir muy poca fruta de marula para sentir sus efectos: todo está en los genes.