Lo terrible de las redes sociales: visibilizas delitos sexuales y te atacan a ti por ‘no denunciar’

Otro día en un parque de la Ciudad de México: en un lugar público, a plena luz del día, un hombre se masturba sentado en una banca. Entonces, cuando una mujer lo pone en evidencia y lo denuncia vía redes sociales, la gran mayoría la ataca a ella: sí, a ella y no a él, cuya conducta constituye una falta administrativa con su respectiva multa.

Este domingo, Andrea Noel publicó en Twitter la fotografía. La plaza pública de Twitter no tardó en írsele encima a ella con miles de razones para justificar la conducta del sujeto. Algunos sugirieron que ‘estaba enfermo’ (cuando, como reza la frase, la mayoría no son ‘enfermos’ sino ‘hijos sanos del patriarcado’):

Porque es probable que él tenga ‘algún padecimiento de salud mental’, pero ella ‘está loca’. Aunque estudios demuestren que el típico acosador es joven, trabajador y consciente de sus actos:

Otros se mostraron indignados porque los tiempos han cambiado y ‘ya no se puede rascar uno un huevo sin que lo linchen’:

Y no faltó la clásica acusación de ‘arruinar la vida de un hombre inocente’:

Porque, en México, son pocos quienes realmente confían en la policía. Sin embargo, cuando se trata de acoso sexual o cualquier tipo de violencia contra las mujeres, defienden las denuncias como la única forma válida de hacer frente a los agresores.

Como ya explicamos respecto a la masturbación en el Metro y la tipificación de esa conducta, las leyes mexicanas no son suficientemente claras y aún no contemplan ese acto en espacios públicos como un delito, aunque el artículo 179 del Código Penal señala una pena de uno a tres años de cárcel para quien (…) realice una conducta de naturaleza sexual indeseable para quien la recibe, que le cause un daño o sufrimiento psicoemocional que lesione su dignidad”

Quienes urgen a Noel denunciar en lugar de tuitear, ¿esperaban que llegara la policía de forma instantánea y aplicara justicia de forma pronta y expedita? ¿Tienen alguna experiencia intentando presentar una denuncia por acoso sexual? En la mayoría de los casos las autoridades concluyen que el acto no representa ninguna afrenta porque ‘no la tocó‘ o porque es ‘mero exhibicionismo‘.

Andrea Noel lo ha vivido de primera mano: en 2016, un hombre desconocido le bajó los calzones cuando ella caminaba por calles de la colonia Condesa, en la Ciudad de México. El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad, en un video que ella misma consiguió. Hasta la fecha, después de una odisea de denuncias, revictimización y hasta amenazas contra Noel, el agresor sigue libre.

Y es que, después de tantos casos mediáticos de acoso y violencia contra las mujeres en este país (y, concretamente, en la Ciudad de México), aún no hemos aprendido nada. ¿En algún momento se dejará de defender tan ciegamente a los agresores?