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Investigadores mexicanos en el extranjero sin becas del CONACyT

Las irregularidades en los criterios de evaluación del CONACyT han dejado sin recursos a 66% de los investigadores
Investigadores en el extranjero sin extensión de becas del CONACyT

Irregularidades en los criterios de evaluación del CONACyT han dejado sin recursos a cerca de 60% de los investigadores posdoctorantes en el extranjero. Los estudiantes que queden sin apoyo no podrán continuar sus investigaciones y muchos de ellos deberán posponer sus estudios de manera definitiva.

Durante 2018 se otorgaron 260 becas para proyectos posdoctorantes en el extranjero; sin embargo, en 2019 se renovaron únicamente 88 proyectos. Esto quiere decir que 66% de los proyectos no podrán continuar con la investigación.

Los posdoctorantes se han quejado en redes, pues sostienen que los criterios para negar la continuación de los proyectos no son científicos, “ni se tomó en cuenta la pertinencia para el desarrollo del país ni las propuestas de colaboración internacional entre instituciones nacionales y extranjeras“.

Las razones que los estudiantes recibieron como término del apoyo económico fue que la solicitud se descartó debido a “la falta de identificación del investigador anfitrión“. Los afectados sostienen que el error fue consecuencia directa de una serie de inconsistencias y omisiones en los lineamientos y guías por parte de los responsables de la convocatoria.

Debido a que el CONACyT habilita la plataforma constantemente (y a que ésta presenta fallas de manera frecuente), los espirantes se atañen a las convocatorias originales para evitar este tipo de conflictos. Muchos de los aspirantes asumen que las trabas burocráticas son un maquillaje ante la verdadera causa: el recorte presupuestal. 

Detener el avance de los proyectos de investigación representa una pérdida para el gobierno mexicano, pues la inversión del año interior nunca llega a término. Los aspirantes también comentan que las estancias posdoctorales generalmente se llevan a cabo, no sólo bajo el estrés de la investigación, sino también con la incertidumbre que plantean los recursos públicos. A su vez, la suspensión de la estancia daña la reputación de los estudiantes y hasta de la academia mexicana.

Otros estudiantes no recibieron la extensión pues el CONACyT ha decidido no financiar los doctorados con una estancia mayor a tres años; en general, los doctorados ocupan un total de cuatro años y, en caso de Estados Unidos, cinco. Con los recortes, la mayoría de los estudiantes no podrán continuar con su trabajo pues además de la beca, la mayoría no tiene un ingreso, ya que la visa con la que acceden al país donde estudian no les permite trabajar. (Vía: Change.org)

El propio reglamento del CONACyT contempla un máximo de 60 meses para el otorgamiento de becas para la realización de estancias doctorales. La directora del CONACyT, María Elena Álvarez-Buylla, realizó su estancia doctoral en seis años; sin embargo, considera que no hay contradicción entre los apoyos que ella recibió y los que ahora cancela:

“No hay contradicción porque yo igual fui evaluada, estamos evaluando con toda seriedad. Estamos evitando la discrecionalidad y opacidad que había”. (Vía: El Universal)

Los estudiantes mexicanos en el extranjero –cuyas líneas de investigación abarcan desde las enfermedades como el cáncer y la epilepsia, hasta la pertinencia del Tren Maya como ruta cultural– realizan un trabajo de investigación base para la academia mexicana. Su trabajo es parte de una importante discusión con las investigaciones mundiales. 

Por su parte, en la conferencia mañanera del 26 de agosto, AMLO aseguró que las becas del CONACyT “no se eliminan, al contrario, se incrementan“; los 84 becarios que firman su inconformidad tienen otros datos.