Fuera de la ley: así se venden medicinas en tianguis de Iztapalapa

En el tianguis de El Salado, en Iztapalapa, se venden medicinas caducas o piratas fuera de la ley
Así venden medicina ilegal en los tianguis de la CDMX

La semana pasada acudimos a un tianguis del oriente de la Ciudad de México donde se pueden conseguir medicamentos controlados que, por ley, sólo pueden venderse con receta médica. Ahí entre varios puestos de micheladas, tenis, fayuca y ropa de paca, se comercian desde antibióticos hasta sedantes. Se trata de El Salado, ubicado a las afueras del metro Acatitla de la línea A, en la alcaldía Iztapalapa. 

¿Qué medicamentos se encuentran?

Desde antes del amanecer, cada miércoles los comerciantes ofrecen su mercancía que incluye decenas de medicinas para todo tipo de padecimientos. Aquí encontramos antibióticos como la Amoxicilina, o benzodeazepinas como el Clonazepam, ambos medicamentos son controlados y solo pueden ser surtidos con prescripción médica.

También vimos Losartán, una medicina que se usa para controlar la presión arterial alta y que para ser comprada en los últimos meses era necesario presentar receta médica en varias farmacias, debido a su escasez en las instituciones de seguridad social. 

Además, observamos material quirúrgico como gasas que usan los enfermos renales para sus diálisis y hemodiálisis, tiras para medir la insulina de los diabéticos y hasta paquetes de jeringas al mayoreo.

Medicinas ilegales adquiridas en tianguis de la CDMX (Imagen: Plumas Atómicas

¿Por qué es ilegal?

Más allá del tipo de medicamentos que se venden cada miércoles en El Salado, este tipo de comercio está prohibido por la ley. De acuerdo con el artículo 226 de la Ley General de Salud dice que no podrán venderse medicamentos u otros insumos en puestos semifijos, módulos móviles o ambulantes.

Y el artículo 464 de la misma Ley prevé hasta nueve años de cárcel para quien altere o contamine medicamentos.

Artículo 226 de la Ley General de Salud mexicana (Imagen: Gob.mx)

¿Por qué la gente compra medicinas en el tianguis?

Muchos de los compradores no tienen acceso a la seguridad social y acuden a este tipo de lugares porque les ofrecen los medicamentos más baratos que en las farmacias.

Otros porque, a pesar de contar con servicios médicos, no quieren pasar medio día en el hospital para adquirir su medicamento . Y algunos porque la medicina que alivia su padecimiento está agotada en su clínica.

¿Qué dice la autoridad?

La principal autoridad sanitaria del país, la COFEPRIS, advierte que comprar medicamentos en los tianguis es riesgoso para la población. A través de sus redes sociales indica que estos fármacos “carecen de registro sanitario y contienen información falsa en su etiqueta”. 

También, dice la COFEPRIS, las medicinas se encuentran sobre el piso, expuestas al polvo, al sol o la fauna nociva y pierden su efectividad. El medicamento que se ofrece “no cuenta con eficacia comprobada. No tiene información de su fabricación, lo que implica materia prima de mala calidad, pudiendo estar contaminada o caduca”. 

Lo anterior pudimos comprobarlo en algunos locales de El Salado donde nos ofrecieron medicinas caducas. Para animarnos a comprar, los comerciantes nos dijeron que el medicamento no perdía su efectividad hasta seis meses después del vencimiento de su fecha de caducidad.

¿Qué se ha hecho para erradicar este tipo de comercio?

Aunque El Saldo no es el único tianguis donde se venden medicamentos, es uno de los más conocidos. Por ello las autoridades han realizado varios operativos para erradicar la venta de medicinas. En el último, realizado en febrero del año pasado, las autoridades capitalinas decomisaron 110 kilos de medicinas en este tianguis. Sin embargo, su venta continúa.

Esta semana, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, anunció que a partir de hoy se prohíbe la venta de medicinas, celulares, animales exóticos y bebidas alcohólicas en los tianguis. Para ello, anunció que se realizarán operativos constantes en distintos puntos de la ciudad para cumplir ese mandato.

Habrá que esperar para ver si las acciones gubernamentales rindieron frutos, tanto para erradicar este tipo de comercio como para abastecer adecuadamente de medicamentos a la población.