Así maltratan animales en este tianguis de Chalco

Aunque la ley es muy clara respecto a las condiciones de venta de animales, este tianguis se sigue instalando cada semana en Chalco
Así maltratan animales en este tianguis de Chalco (Imagen: Plumas Atómicas)

Cada viernes el sufrimiento animal es evidente en este lugar ubicado a hora y media de la CDMX. Se trata de un tianguis ubicado en el municipio de Chalco, Estado de México. Ahí se venden animales domésticos y de granja en pésimas condiciones. 

Por ese motivo, fuimos a documentar ese tipo de comercio. Al llegar, lo primero que vimos fue dos camiones atascados con borregos y bueyes hacinados. Unos estaban cubiertos por una delgada lona, pero otros no, se encontraban bajo los rayos del sol, apretados y por ningún lado se veía que tuvieran agua. 

Después, nos encontramos con unos jóvenes que vendían cachorritos raza American Bully por 500 pesos. Nos dijeron que tenían solo un mes con tres semanas de nacidos y nos aseguraron que estaban sanos, pero en ningún momento nos presentaron un certificado veterinario que lo comprobara.

Conejos hacinados en tianguis de Chalco (Imagen: Plumas Atómicas)

Metros adelante vimos decenas de jaulas con gallos y gallinas tan amontonados que apenas cabían en ellas. Cuando los vendían, algunos trataban de aletear para zafarse porque eran lastimados cuando los cargaban de las patas.

Pero más allá del calvario que sufren estos animales, ¿es ilegal esta actividad? La respuesta es sí.

“De acuerdo a lo que establece el Código para la Biodiversidad del Estado de México sí se encuentra prevista la prohibición de venta de animales en vía pública, afirma Luis Eduardo Gómez García, procurador de Protección al Ambiente del Estado de México.

Es decir, que la gente que comercia animales en este lugar no solo los maltrata, sino que está cometiendo un delito. Por ese motivo, las autoridades locales realizan operativos en distintas zonas del Estado de México para tratar de frenar este tipo de comercio.

El procurador explica cómo hacen en los operativos: “Llegamos a verificar que el animal no se encuentre en malas condiciones, hacinado, enfermo o lesionado. Luego procedemos a retirar al animal y a entregarlo a alguna asociación de asistencia social, puede ser un protectora de animales, puede ser un albergue de animales”.

Gatitos hacinados sin agua ni alimento en tianguis de Chalco (Imagen: Plumas Atómicas)

Las multas, según el Código para la Biodiversidad, van desde los 13 mil hasta los 84 mil pesos en el caso de la venta en vía pública y desde los 84 mil hasta los 215 mil pesos por maltrato animal.

Pero los operativos y las multas no parecen ser suficientes para detener este tipo de comercio que se presenta en distintos puntos del estado y del país.

En nuestro recorrido también vimos a varios gatos en una jaula, rodeados de decenas de pollos, palomas, patos y conejos hacinados. Por ninguna parte observamos que los felinos tuvieran agua o alimento.

En este tianguis también venden los famosos pollitos de colores, que llamaban bastante la atención de los niños y sus papás. Los compraban por 10 pesos cada uno. Pero para que estos animalitos pintados lleguen aquí deben de pasar por un doloroso procedimiento.

Pollitos teñidos en tianguis de Chalco (Imagen: Plumas Atómicas)

Para pintarlos, los meten en pintura tóxica, que quema su piel y así colorear sus plumas, después los revuelven como si fueran masa para tortillas, luego les colocan fijador y al final los ponen a secar para después ser vendidos. Este proceso es tan lacerante que la mayoría muere a los pocos días. 

Al final del recorrido también pudimos ver a un cerdo, que apenas cabía en su jaula, recostado sobre el piso caliente y sin un plástico que lo cubriera del sol. Y casi enfrente, nos encontramos con unos conejos que ni siquiera podían cambiar de postura porque su jaula era demasiado pequeña, por eso debían permanecer casi inmóviles durante buena parte del día.

Después de varias horas nos retiramos del lugar pero este tianguis sigue operando cada semana a pesar del sufrimiento animal. 

Quizá, además de los operativos y las acciones de las autoridades, se debería promover la adopción de animales para evitar que sean comerciados de una manera tan dolorosa y así desaparezca esta cruel actividad.