¿Por qué las mujeres tienen menos orgasmos que los hombres?

La brecha de género también existe en la cama y tristemente, las mujeres también son el porcentaje más bajo
Desigualdad de orgasmos entre hombres y mujeres. Imagen: Tina María Elena

La desigualdad entre hombres y mujeres no sólo se remite al salario, lo laboral o lo social. Resulta que la doctora en Psicología Social de la UNAM, que también es Educadora Sexual, Fabiola Trejo, destaca que también existe una desigualdad de orgasmos entre ambas partes.

Así es, las mujeres tienen menos orgasmos que los hombres y esto se debe a muchos factores enunciados por la propia doctora Fabiola Trejo.

De acuerdo con datos de la Academia de Investigación Sexual en Estados Unidos, los porcentajes de orgasmos son los siguientes:

  • Hombres heterosexuales: 95%
  • Hombres homosexuales: 89%
  • Hombres bisexuales: 88%
  • Mujeres lesbianas: 86%
  • Mujeres bisexuales: 66%
  • Mujeres heterosexuales: 65%

Ello refleja un 30% de brecha orgásmica entre hombres y mujeres heterosexuales.

Ante esto, la especialista destaca que la brecha de género que hay en la política, lo social o el campo laboral sumando a la presencia mayoritaria de hombres en congresos y puestos de gobierno les ha permitido incluso decidir acerca de temas como: lactancia, aborto, reproducción sexual de la mujer (anticoncepción), etcétera.

Y aunque señala que esos temas son importantes, el orgasmo femenino también lo es, por lo que no debería ser un tema del qué avergonzarse.

Ligado a ello, dice que otro de los problemas al hablar de este tema es que, de acuerdo a datos del estudio The Journal of Sex Research (2010), las mujeres mienten al momento de tener orgasmos.

“Los hombres están teniendo más orgasmos que las mujeres. Y mientras ellos lo logran casi en la totalidad de sus relaciones sexuales, ellas terminan con un ‘mehh, bueno, no me vine, pero al menos cogí’”, dice la especialista.

Por otro lado, Trejo asegura que cuando se trata de relaciones casuales, los porcentajes esta desigualdad es aún mayor, pues el 55% de los hombres tiene un orgasmo, mientras un 4% de las mujeres lo alcanza.

Sin embargo, cuando se tiene sexo con una pareja fija o frecuente, los porcentajes son estos:

  • 85% de los hombres tiene orgasmos
  • 68% de las mujeres logran el orgasmo

Esto refleja la gran diferencia existente entre un 4% y 68%, respecto al orgasmo en dichas situaciones, pero eso no desdibuja el hecho de que los hombres tienen casi siempre, un porcentaje de orgasmos más alto que el de las mujeres.

Lo sociocultural

Otro problema sobre este tema son las creencias populares que se han tomado como verdades en cuanto a la sexualidad femenina.

“Es que a las mujeres les cuesta más trabajo; las mujeres buscan afecto, no sexo; sus cuerpos trabajan diferente que los de los hombres; necesitan más juego previo”, todas ellas inexactas, dice Trejo.

En el caso de las mexicanas heterosexuales, describe la doctora, existe una creencia de que el “placer sexual” se remite a complacer al hombre. 

Para ello basta con pensar en lo que es considerado por hombres y mujeres como “sexo”.

De acuerdo con la doctora Fabiola Trejo, los hombres se basan en si eyacularon o no para decir si tuvieron sexo placentero, sin importarles si las mujeres sintieron placer sexual o llegaron al orgasmo.

Trejo asegura que en sus investigaciones ha descubierto que las mujeres fingen orgasmos por las siguientes razones:

  • Para retener a su pareja.
  • Para no sentirse mal cuando los hombres les dicen que “todas las mujeres con las que han estado, han llegado al orgasmo”.
  • Para no sentirse raras con su cuerpo y dejar de pensar que “no funciona”.
  • Para no hacer sentir mal a su pareja por no haber llegado al orgasmo

Otro factor es cómo pensamos el sexo; hay una creencia social general de que el sexo sólo se remite a la penetración, pero según Trejo, el “juego previo”, el “jugueteo” y el sexo oral también es parte de ese concepto.

Lamentablemente, todas esas creencias están basadas en un terreno falocentrista que ve al juego previo, el jugueteo y el sexo oral a la mujer como algo “extra” o algo incluso que no debe de hacerse, a menos que sea para complacer al hombre.

¿Injusto, no? Este triste panorama puesto en porcentajes nos dice que el 68% de las mujeres consideran que el sexo oral sí es sexo y el 34% de los hombres dicen que no cuenta.

“Por lo regular, si el hombre tuvo una erección y eyaculó, se considera sexo, si no, no. Por otro lado, si la mujer tuvo o no un orgasmo, igual se considera que hubo una relación sexual”, comenta Trejo al respecto.

¡Pero espérense! Esto no se acaba aquí, resulta que uno de los grandes problemas de esto es el factor “educación sexual”, pues mientras a las mujeres les enseñan sobre menstruación y embarazos, a los hombres les enseñan sobre la erección, el sexo (en su concepto general de que sólo vale cuando es penetración) y el placer masculino por sobre el de la mujer.

Pero, ¿qué hacer para reducir o emparejar esa brecha orgásmica?

Bueno, una de las principales recomendaciones de la doctora Trejo es hablar. ¡Sí, hablar te hará libre y orgásmicamente feliz, mujer!

Dejar las creencias populares de que el sexo sólo cuenta cuando hay penetración y que el sexo oral no vale cuando se trata de ti pero sí cuando se trata de él.

Trabajar mucho en la comunicación con tu pareja: dejar a un lado el miedo a ser juzgada sólo por querer ejercer tu sexualidad de la manera que quieres.

También se recomienda que tú y tu pareja trabajen en disolver esa brecha y ambos vayan en busca del placer sin que uno se quede insatisfecho.

“Necesitamos observar nuestro cuerpo, descubrir los puntos de placer, tomar decisiones sobre nuestro cuerpo y comunicar lo que queremos con nuestras parejas. La masturbación es una vía para lograrlo, para construir un mapa del placer que pueda ayudar a explorar y así conocer las necesidades y satisfacciones, afirma la educadora sexual, Fabiola Trejo.

¡Ah! Y no te olvides de la masturbación, que aunque siempre ha estado en los temas tabú para las mujeres (pero no para los hombres), es otra de las practicas sexuales que te llevaran al placer sexual, además de permitirte conocerte, explorarte y reconocer lo que te gusta o no en el sexo.

Por último y como recomendación, si te interesa saber más de este y otros temas, puedes contactar a la doctora y educadora sexual, Fabiola Trejo en sus redes sociales para tomar alguno de sus cursos sobre sexualidad.

Con información de: México.com