María Fernanda Mora y el acoso a periodistas deportivas

Este jueves, la periodista deportiva María Fernanda Mora reportaba en vivo desde los festejos por la victoria de Guadalajara en la Liga de Campeones Concacaf, cuando aficionados que estaban tras ella le tocaron el trasero varias veces. Su reporte terminó con ella golpeando al agresor con el micrófono.

Más tarde, Mora publicó una carta dirigida a la opinión pública en la que describe la agresión que sufrió y responde a quienes la atacaron por defenderse:

No me arrepiento en lo absoluto de mi manera de actuar ante su ataque porque anteriormente ya había sufrido acoso en el desempeño de mi labor periodística”, escribe Mora. “No lamento la forma en que me defendí porque las mujeres NO NOS VAMOS A DEJAR y NO NOS VAMOS A CALLAR“.

La agresión a Fernanda Mora no es un incidente aislado. Versus, una organización que busca erradicar la discriminación del periodismo deportivo, publicó a su vez un comunicado en el que exige soluciones, pues “la mayoría de las mujeres que nos dedicamos a cubrir eventos deportivos hemos vivido alguna situación similar”.

Tan solo unas semanas antes, la periodista deportiva Marina Lorenzo pasó por una situación similar cuando reportaba desde la Copa del Rey entre Sevilla y Barcelona, donde aficionados gritaron, estorbaron frente a la cámara, la empujaron y la tocaron sin su consentimiento:

En México, como en muchos otros países del mundo, las mujeres que se dedican al periodismo deportivo son acosadas constantemente: no solo cuando se dedican a reportar desde el estadio, sino también a través de redes sociales.

En su sitio oficial, Versus señala que los viejos estereotipos de género, los que asignan ciertos roles a hombres y mujeres, también viven en Internet:

Bajo este sistema, las mujeres no podemos hablar de deportes. Es un espacio al que solamente podemos acceder bajo ciertas condiciones. Tampoco podemos publicar fotos “provocativas”. Esto desafía la imagen de la “buena mujer”: callada, recatada, que se cuida de no incitar el deseo o la furia de los hombres. Por salirnos de este rol, recibimos ataques, agresiones, acoso y amenazas de violación en redes sociales. Es una forma de vigilar que los discursos femeninos se mantengan a raya.

En un cortometraje de poco más de dos minutos, Versus muestra cómo es ser una periodista deportiva en un ambiente que juzga constantemente a las mujeres por su apariencia y que considera que no tienen derecho a informar al respecto:

“Miles de mujeres son víctimas de abuso y violencia en línea por el simple hecho de ser mujeres. Muchas, como nosotras, somos objeto de estas agresiones por hablar de deportes porque ‘no nos corresponde’. Nuestro aspecto físico no debería ser motivo de violencia y discriminación. Ejercer nuestra profesión, tampoco”.