¿Qué puedes hacer si eres víctima de la filtración de un 'pack'?

Enviar fotos privadas sin consentimiento ni conocimiento de la persona que aparece en ellas es un delito. Sin embargo, la falta de protocolos hace que este tipo de violencia en línea no sea debidamente investigada y que la gran mayoría de casos queden impunes.

Que se filtre un ‘pack’ y se difunda indiscriminadamente puede tener graves consecuencias para las víctimas. Al hacer públicas esas imágenes se atenta contra la dignidad de las personas, un derecho estipulado en el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Además de que la legislación de cada estado tiene leyes respecto a casos de violencia digital.

En entrevista con Plumas Atómicas, Olimpia Coral Melo, del Frente Nacional para la Sororidad, señaló que la violencia digital que viven miles de mujeres no se limita al mal llamado ‘porno de venganza‘: “Se cree que se trata solo de exnovios que difunden fotos de mujeres con las que tuvieron una relación, pero no se limita a eso: muchas veces son grupos de trata que tienen catálogos para esos fines”.

¿Cómo saber si eres víctima de violencia en línea?

La violencia digital viene en varias formas: si recibes mensajes incómodos y ofensivos de forma reiterada, roban tu identidad con fines de lucro o entretenimiento, se viola tu privacidad y se difunden imágenes y fotos sin tu conocimiento o se usa tu imagen para promocionar sitios de pornografía o trata de personas.

Y, ¿qué hacer si eres víctima de violencia en línea?

Lamentablemente, es muy probable que tú o alguien que conoces sea víctima de la difusión de imágenes privadas sin consentimiento. El Frente Nacional por la Sororidad propone, de entrada, cuatro pasos para empezar a protegerse:

1. Guardar evidencias

Almacenar en una memoria USB todas las pruebas que tengas del acoso: links que te hayan enviado, imágenes de los mensajes que recibas, capturas de pantalla de las fotografías filtradas y las plataformas donde se encuentran. Básicamente, toda la información que puedas reunir alrededor de la violencia en línea que has vivido. Mientras más, mejor.

2.  Borrar de tus redes sociales a todas las personas que no conozcas

Idealmente, nuestro Facebook solo debería tener agregadas a aquellas personas que conocemos en persona. Cuando eres víctima de violencia en línea, cualquier persona puede ser sospechosa. Mientras más pequeña y cerrada sea nuestra red, más fácil será identificar a los agresores.

3. Guardar mensajes

Si la persona que publicó tus imágenes privadas te envía mensajes con amenazas o ataques, guárdalos todos.

4. No dejes de usar las redes sociales

El acceso a Internet es un derecho humano. No tienes por qué abandonar un espacio que te pertenece si no quieres. Sin embargo, revisa cuidadosamente la configuración de tus redes para hacerlas privadas y que nadie que no conozcas pueda tener acceso a ellas.

El 'pack' de Tamaulipas y los cómplices de la violencia en línea

Olimpia Coral Melo nos explicó que, muchas veces, las víctimas de violencia digital pasan un auténtico suplicio cuando intentan denunciar el delito: “Muchas veces llevan las imágenes o videos al Ministerio Público y son revictimizadas cuando uno, dos, tres, cuatro funcionarios tienen que ver las imágenes. Por eso es importante darles herramientas de empoderamiento“.

El Frente Nacional para la Sororidad acompaña a las mujeres, les recuerda que ellas no tienen la culpa de lo que pasó, las animan para abrir carpetas de investigación e incluso han puesto denuncias. Además enseñan las consecuencias de publicar información privada en línea, pero sin culpar ni revictimizar.

A través de su línea de 24 horas (6182725352), donde dan asesoría psicológica y jurídica, esta organización ha apoyado a cientos de mujeres a defenderse de la violencia en línea y a dar con los agresores.

¿Cómo saber si soy un agresor digital?

Es probable que, si nunca has sido víctima de violencia en línea, estés pensando que #NoTodosLosHombres. Por supuesto que la violencia digital puede ser perpetrada por hombres o mujeres, pero son ellas la mayoría de las víctimas. El FNS también tiene información al respecto: puedes ser un agresor digital y (sorprendentemente) no saberlo.

Conductas como insistir constantemente a pesar de que tus mensajes sean ignorados, revisar los mensajes de tu pareja o de cualquier otra persona sin respetar su privacidad, usar la tecnología para vigilarla y acosarla, compartir sus contenidos privados o convocar grupos de personas en línea para dañar a alguien: todas son señales de que eres un agresor, estás cometiendo un delito y deberías detenerte. Ahora.