Los cabos sueltos en la investigación sobre el feminicidio de Mariana Sánchez

La carpeta de investigación a la que tuvo acceso Este País, refleja diversas lagunas sobre la manera en la que se ha llevado el caso
(Imagen: Twitter)

De acuerdo con la carpeta de investigación al que tuvo acceso El País sobre el presunto feminicidio de Mariana Sánchez Dávalos, aparentemente no hay un solo indicio que apunte a que la joven haya sido víctima de este delito, un línea de investigación obligada por ley para cualquier caso de muerte violenta de una mujer en México.

Según el expediente al que accedió el diario español, el caso sobre la muerte de Mariana Sánchez, pasante de medicina a quien hallaron muerta en las instalaciones de un centro de salud en Chiapas, contiene testimonios que están más enfocados en su apariencia que en los motivos o causas de su muerte.

“Era sucia, desordenada, no hablaba con nadie…”, es una de las frases con la que comienzan los primeros testimonios de la carpeta de investigación de casi 600 páginas sobre el feminicidio de Mariana Sánchez.

Dicha carpeta también demuestra cómo las autoridades no hicieron nada para impedir la rápida incineración del cadáver de la joven. De acuerdo con El País, sin cuerpo que analizar, las investigaciones se centran en señalarla a ella como única responsable de su muerte.

Mariana Sánchez había denunciado a un compañero médico por abuso sexual, dos meses antes de su muerte. En dicha denuncia, la joven señaló que una noche, el médico entró a su habitación mientras dormía e intentó abusar de ella. De hecho, Mariana escribió una carta a la directora del centro de salud, pero su denuncia fue ignorada.

Dos días después de su muerte, cientos de compañeros y madres de víctimas de feminicidio se manifestaron en todo el estado de Chiapas exigiendo justicia para Mariana. Ante la presión mediática, la secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, exigió públicamente que el caso fuera investigado con perspectiva de género.

(Imagen: Elizabeth Ruíz/Cuartoscuro)

La Fiscalía no impidió la incineración del cuerpo

Pese a la exigencia de Sánchez Cordero, las autoridades permitieron la incineración del cuerpo de Mariana solo 48 horas después de su muerte. Según la información de El País, el 29 de enero a las 10:00 horas, la familia estaba reservando un hueco para el crematorio. Una tía de Mariana fue la encargada de reconocer y recibir el cadáver la joven. Esto, porque su madre estaba viajando desde Saltillo, Coahuila, lugar en el que reside. La incineración comenzó a las 18:40 horas y terminó dos horas después.

Según el expediente, la fiscalía estatal permitió la entrega de un cuerpo con una investigación abierta y no impidió la incineración. De hecho, las recomendaciones oficiales a la familia para no cremar el cuerpo llegaron un día después de recibir las cenizas de la joven.

De acuerdo con la información a la que tuvo acceso El País, el único expediente forense no ha podido ser revisado por otro especialista. Dicho expediente podría ser clave en la línea de investigación de feminicidio, según lo exige el protocolo.

El diario español también destaca que hasta el momento no hay un sospechoso por la muerte de Mariana Sánchez, salvo ella misma. Hasta el momento, la única detenida es la directora del centro de salud, pero está señalada por abuso de autoridad.

Dudas sobre presunto suicidio de Mariana

En primera instancia, la tesis de la fiscalía estatal sobre el presunto suicidio de Mariana parecía estar en concordancia con lo establecido en la carpeta de investigación. No obstante, existen dudas sobre la manera en la que encontraron el cuerpo de la joven.

“Asfixia mecánica secundaria causada por ahorcadura”, indica el expediente.

El cuerpo de la joven no estaba completamente colgado, según la información a la que tuvo acceso El País. Las imágenes de los peritos muestran al cadáver recargado desde sus rodillas en el piso, con los brazos estirados y los puños cerrados. El nudo de la soga quedaba a unos 10 o 15 centímetros de su nuca, y no estaba apretado contra su cuello.

Según los testimonios de quienes llegaron primero al lugar, citado por El País, la joven estaba hincada en el suelo, de rodillas. Uno de ellos, incluso mencionó que sus manos estaban apoyadas sobre el suelo. Otro más, señaló que al verla pensó que estaba meditando.

Tras la muerte de Mariana, las autoridades recabaron los testimonios de sus compañeros de trabajo. Dichos testimonios están centrados en la apariencia de la joven. El abogado de la familia de Mariana, Carlos Hugo Tondopó, señaló a El País vía telefónica, que dichos testimonios pudieron ser manipulados y que “revictimizan” a la víctima.

“Todos señalan prácticamente lo mismo y no es hasta una segunda declaración cuando mencionan que tomaba un medicamento, difenhidramina, sin que haya prueba de ello”, señaló.

El expediente también insiste en el estado emocional de la joven para cometer el suicidio. También, señala que suspendió su examen profesional y el pago de los costos del siguiente examen la tenían estresada.

(Imagen: El País)

“Desde que llegó, quiso salir corriendo de ahí”: madre de Mariana

Por su parte, la madre de Mariana, María de Lourdes Dávalos, narró a El País, durante una entrevista que “desde que llegó (su hija), quiso salir corriendo de ahí”.

Mariana contó a su madre que un compañero suyo intentó abusar sexualmente de ella. También, le comentó que a pesar de la denuncia que hizo, solo le dieron unos días de descanso “para superar el trauma” y cambiaron al médico al turno de la tarde.

En dos conversaciones con su madre por Whatsapp, otorgadas por la mamá de Marina al diario español, la joven cuenta el acoso sufrido y que deseaba irse de ese lugar.

Médico denunciado por Mariana tenía antecedentes

El médico señalado por Mariana de abuso sexual, declaró ante la fiscalía estatal que “nunca habló con ella”. La carpeta no señala que el fiscal le haya preguntado qué estaba haciendo el día que la joven murió. Además, el médico presentó voluntariamente una constancia de que un día después de la muerte de la joven él estaba practicándose unos análisis de laboratorio en la capital chiapaneca. No obstante, no hay datos sobre qué estaba haciendo a la hora de la muerte de Mariana.

Cabe mencionar, que en 2013, una compañera enfermera denunció a este médico por abuso sexual. Él presuntamente había intentado abusar de ella en al menos dos ocasiones. La denuncia fue archivada unos años después.

La defensa de la familia de Mariana trabaja para imputar al médico como principal sospechoso. Además, intenta presionar a la fiscalía estatal para revisar el expediente y mantenga el protocolo de violencia de género.

“Mariana no se suicidó, a Mariana la mataron”, insiste su madre.

Hay inconsistencias en el expediente. No queremos venganzas ni chivos expiatorios. Nosotros solo queremos saber qué pasó. Aquí solo nos tratan de convencer de que se suicidó, pero lo presentado no es suficiente”, añade su abogado.

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