Mujer denuncia violencia doméstica, su pareja la apuñala en el tribunal

La mujer había presentado una denuncia como indica la ley e iba a ratificarla. Ni siguiendo las denuncias formales, las mujeres pueden garantizar su seguridad
Apulaña a mujer en el juzgado por denuncia de violencia

Una mujer fue víctima de intento de homicidio cuando, en pleno juzgado donde ratificaría su denuncia por violencia familiar, fue atacada por el denunciado.

Ana María “N”, de 29 años, había presentado una denuncia contra José Roberto “N”, de 30, por violencia familiar. La cita para ratificar su denuncia y seguir el juicio era a las 11:30 de la mañana en el Juzgado de Control en el municipio de Centro, Tabasco.

Alrededor de las 10 de la mañana, Ana María fue atacada por su agresor con un cuchillo que éste habría logrado introducir al juzgado a pesar de las medidas de seguridad. (Vía: Reforma)

La mujer recibió once heridas y fue atendida por paramédicos de la Cruz Roja en el lugar del ataque. Fue trasladada de urgencia a un hospital cercano donde fue reportada como estable.

Aunque tiene daños significativos en el intestino, de acuerdo al Coordinador de Asistencia Médica del hospital, su estado de salud está fuera de peligro.

Mujer fue atacada por su agresor en el juzgado donde se realizaba el juicio (Imagen: Especial)

El atacante fue detenido por la policía y está en espera de la determinación de su situación legal.

En un comunicado, según Excélsior, el Poder Judicial del estado llamó al ataque como algo que “muestra el nivel de descomposición que presenta la sociedad”:

“Es este un llamado a la conciencia de todos como sociedad y también el momento de ratificar nuestro compromiso con preservar el debido proceso legal, la reparación del daño para las víctimas y la construcción de una sociedad de paz que tanto requiere México”. (Vía: Excélsior)

Nada dijo la autoridad de la falla de su responsabilidad para que los espacios de denuncia y procesos judiciales, esos mismos que llaman siempre a respetar, sean seguros para las personas que denuncian y que siguen esos mismos procesos penales.

Ni siquiera en un lugar lleno de policías, ni siquiera siguiendo “las vías correctas y legales”, las mujeres pueden estar seguras.