Xenofobia y antisemitismo: cuando el discurso de odio mata

El pasado sábado 27 de octubre, un tirador solitario entró a la sinagoga “Tree Of Life”, en Pittsburgh, Massachussets. Luego de gritar “¡Que mueran todos los judíos!”, disparó contra la congregación, asesinando a 11. El ataque, que se pensaba “otra” masacre más, fue revisada a lo largo de la semana por medios internacionales y resultó un hilo, quizá un poco enredado, pero directo a varios elementos cada vez más evidentes en Estados Unidos y el mundo: el creciente terrorismo ultraconservador, el racismo y el antisemitismo.

Esos tres elementos se han entrelazado especialmente en estas últimas semanas, en no poca medida, por el discurso de odio que Donald Trump ha lanzado desde redes sociales, tras el podio de la presidencia de los Estados Unidos y en cada rally y evento electoral en esta campaña intermedia.

Se trataba, hasta apenas hace unos meses, de “palabras clave” (“Dog whistles”, se le dicen en el análisis político estadounidense): personajes que han sido convertidos en villanos y entes todopoderosos que manejan a voluntad inclusive los elementos más aleatorios, en este caso, se trata de dos, Georges Soros y la fundación HIAS (una organización no lucrativa fundada por miembros de la comunidad judía que apoya a migrantes y exiliados). (Vía: Vox)

Todas las fake news alrededor de la Caravana Migrante

El tirador publicó en la red social Gab (una especie de Twitter aún más repleto de odio) que HIAS era directamente responsable de llevar a EE.UU. delincuentes y, por lo tanto, era responsable directo de la “masacre de su gente”, justo antes de entrar a la sinagoga “Tree Of Life” y asesinar a 11 personas.

El odio con el que Trump y las cadenas de medios que le sirven de propaganda tratan el tema de la caravana ha hecho todo lo posible para enmarcar la Caravana en un discurso doble: al mismo tiempo son seres enfermos, sumisos y obedientes de “alguien” que les está pagando para “invadir” Estados Unidos, y también son hombres fuertes, salvajes e indomables que arrasarán con todo a su paso por la fuerza, como lo han hecho en sus países. (Vía: Vox)

De cualquier modo, poco importan los integrantes de la Caravana y poco importan los judíos reales que fueron asesinados en Pittsburgh; para personajes como Trump, todos los comentaristas de Fox News y, en México, sujetos como Alfredo Jalife, todo se trata de una elucubración maligna que busca desestabilizar a la región completa y tiene a una sola persona (o, más bien, a una cábala de sujetos oscuros).

Sea Soros o la familia Rothschild, Michael Bloomberg, el nombre es lo que menos importa, pues en esa teoría conspiranóica, “Los Judíos” (así, con mayúscula) tienen todo el poder en sus manos: medios, bancos, partidos políticos y voluntades personales. (Vía: The Atlantic)

En este sentido, la teoría de la conspiración que señala a Soros o a HIAS de pagar a la Caravana para que avance tiene perfecto sentido: judíos oscuros quieren poner en crisis el sistema que al mismo tiempo y en contraposición directa, los mantiene en el poder.

Bajo esta lógica, el tirador tenía toda la justificación necesaria para decir que todos los judíos tenían que morir: asesinar a “todos los judíos” era frenar el dinero que, supuestamente, llega a la Caravana Migrante y, así, se evitaría cualquier crisis de migración.

¿El comentario de Attolini sobre Open Society promueve el antisemitismo?

Mañana son las elecciones intermedias de los Estados Unidos. Mañana, el partido republicano podría perder el poder absoluto que tiene en el poder legislativo y eso tiene en estado de alerta a toda su maquinaria: desde Trump hasta Fox News han construido una narrativa que, en no pocas ocasiones, se ha nutrido de las mismas mentiras y prejuicios que se han utilizado en México desde el primer día que cruzara a territorio nacional.

Xenofobia y racismo: la reacción de mexicanos en redes ante la caravana migrante

Resulta cuando menos irónico cuán semejante es el discurso de Trump al que abunda en redes: antisemitismo, xenofobia, racismo e ignorancia orgullosa de sí misma.

Raúl Cruz V. (@rcteseida)

Por: Redacción PA.