Quiénes sí pueden ir al Mundial y a qué México representan

¿Quién pudo (y todavía puede) viajar a un Mundial?, ¿quiénes han protagonizado todos y cada uno de los ridículos que se han viralizado en esta última semana? Un viaje a Rusia en pleno mundial no es barato y está vedado para la gran mayoría de los mexicanos, entonces: ¿qué México está ‘representándonos’ allá?

La pregunta del millón: ¿en cuánto sale viajar al Mundial de Rusia y quién, en México, puede pagárselo sin haber empezado a ahorras desde 1988? La respuesta sencilla es: entre 85 y 131 mil pesos, dependiendo de cuánto tiempo y cuántos partidos y cuánto estés dispuesto a viajar para seguir a la selección.

Entre el vuelo (de a 46 mil), hospedaje (unos 60 en un hotel de medio pelo) y los boletos (de a 3, 500 por partido), la suma para una estadía de dos semanas con dos partidos de la selección, uno en la primera fase y el de octavos llega a los 131 mil 141 pesos.

(Imagen: despegar.com.mx)

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), el salario promedio (en el empleo formal) de un mexicano es de poco más de 9 mil pesos al mes, sin embargo, ese promedio cae drásticamente cuando se toma en cuenta el empleo informal: entre 3 y 5 mil pesos mensuales.

Si un mexicano, de esos promedio, quisiera viajar a Rusia, tuvo que ahorrar cada peso que ganó desde 2016: nada de comidas, renta, ropa o transportes.

(Imagen: despegar.com.mx)

Como no es del todo… viable, ese tipo de ahorro extremo, bien hubiera podido pedir un préstamo bancario o echado el tarjetazo para pagarse el viaje, ¿no? Pues… no tanto, según el Banco de México con datos de 2016, a una persona que gana en promedio mil quinientos pesos al mes no se le otorga un crédito mayor a 4 mil pesos.

Ojo: no estamos diciendo que no haya casos de personas que sí han ahorrado por años para acompañar la selección. Seguro habrá unos cuantos, sin embargo son casos excepcionales que, seguramente, tienen historias inspiradoras. 

(Imagen: Banxico)

Viajar a un mundial, entonces, está limitado a un muy pequeño sector de la población mexicana. No es sorpresa, entonces, que los mexicanos protagonizando videos agrediendo a transeúntes, ahogados de borrachos buscando pleitos o agrediendo y tratando de golpear a un ruso que ni la debía ni la temía, parezcan todos mirreyes que, en México, tendrían la certeza absoluta de salir impunes de sus idioteces.

Como apunta Ricardo Raphael en su libro El Mirreynato, en México una mezcla extraña de la estructura político-económica del priísmo y el capitalismo voraz que desencadenaron las reformas de Miguel de la Madrid en los ochenta dieron pie a una élite económica que ve en el derroche y la impunidad su sello distintivo.

Pueden decir que representan ‘orgullosamente’ a México, pero no deja de ser un México que nunca experimentará la mayoría de sus compatriotas: uno donde no importa qué hagan, cuántas leyes violen o cuán poco tacto tengan, no serán responsabilizados por sus actos.

https://youtu.be/eTv7NWxAKx4

La afición mexicana, como su mismo país, es atravesada por una desigualdad rampante. Contrario a lo que podría creerse (producto de muchas cosas: desde el raciclasismo hasta el pensamiento colonializado), quienes acompañan a pie juntillas a la selección sin importar a dónde vayan no son “Los Mexicanos”, sino unos mirreyes que, como ha ocurrido los últimos treinta años, creen que son dueños de lo que representa a México.