Las estupideces y delitos que han hecho los mexicanos en Rusia (hasta el momento)

Los mundiales han terminado por ser un escaparate para que los mexicanos terminen teniendo problemas con ciudadanos de otros países y las autoridades del lugar sede. Rusia, por supuesto, no ha sido la excepción.

Desde el primer día, encontramos videos que demostraron que el cliché del mexicano ebrio haciendo pendejadas en un mundial… no es gratuito y hasta parece no ser coincidencia.

Por eso, ya con bastante material, hemos reunido las historias más (tristemente) destacadas de los turistas futbolero mexicanos, en espera de qué será (con suerte y nada) lo que termine por movilizar a la policía rusa o haga pedir perdón a la embajada o el gobierno mexicano.

Francisco Javier Mata Sánchez fue reportado como desaparecido por sus amigos, que viajaron en convoy a Rusia para disfrutar del fútbol… o algo así. La embajada mexicana hizo también el reporte, pero apareció después, como si nada.

Solo pasaron dos días, en los que la policía lo busco por territorios rusos llenos de turistas, una empresa complicada sobre todo ahora. Pero el compatriota había huido con una rusa, sin avisarle a nadie, poniendo a su amigotes a buscarlo.

También la cancillería mexicana informó que hay tres mexicanos detenidos en Ministerios Públicos rusos, porque, por supuesto, uno va a Rusia, gastando más de 130 mil pesos… ¡para robarte una pinche bolsa!

En efecto, un mexicano mundialista (no del equipo de fútbol) robó una bolsa en la calle, que fue recuperada porque lo agarraron inmediatamente y se encuentra con prisión preventiva, como los otros dos, que no se ha explicado por qué lo están, pero que ya le mandaron una carta a la embajada para que tire parinski y los saque. (Vía: Sputnik News)

También, como podemos ver en el video, otro mexicano agredió a un ciudadano ruso que intentaba ponerse una máscara de Andrés Manuel López Obrador. Al verlo, acudió al acto inmediatamente y lo tiró de su silla de ruedas.

Fue identificado como Eduardo Carrillo Zepeda, originario de Michoacán y presuntamente miembro de una familia panista, que no tendría que ser una condición para fuera un imbécil, pero es solo un dato más que la comunidad de Twitter está tomando en cuenta.

Para seguir con los panistas, el hijo de Felipe Calderón Hinojosa viajó para ver el fútbol de máxima categoría. Claro, sacó una bandera que tenía la leyenda “si gana AMLO me quedo acá”.

Bueno, no sabemos cómo pretende justificar eso, porque además de que tenemos la duda de si viajó con Estado Mayor Presidencial (que técnicamente son personal del ejército), ¿se le olvida que lo que en apariencia apoya AMLO tiene su origen en Rusia?

También encontramos, durante los primeros días, el destacado video de un mexicano cayéndose de ebriedad peleando con un par de rusos, que intentaron calmarlo hasta el momento en que, sin más aviso, golpeó a quienes lo confrontaban con una cámara fotográfica.

Por supuesto que, en legítima defensa, estos se defendieron y terminaron por derribarlo, para que de inmediato bajara su imagen peleona a conciliadora, esperando que lo dejaran en paz cuando él comenzó la pelea y el altercado.

Y hablando de mexicanos con cámaras, en estado de ebriedad y, además, con convocatoria El YouTube Debryan Show, famoso por ser hermano de Yoss Hoffman y por… por algo, seguramente, simuló penetrar la bandera alemana.

Sí, no es ninguna broma y ojalá fuera solo un mal sueño en el que las figuras populares mexicanas no representaran un méxico xenófobo, machista y, además, fetichista del sexo como dominación. Pidió perdón, pero el Internet ya se hizo cargo de que el video jamás vaya a desaparecer.

Y como no solo basta con enfrentarse con otros países, otras autoridades y otras banderas, entre mexicanos es también plausible tener este tipo de comportamientos en el extranjero.

Mientras un sujeto intentaba calzarse una botarga de AMLO, otro llegó a decirle que se la quitara, o lo iba a golpear porque… porque pues puede, y no están en México, entonces ¿quién los va a regañar?

https://www.youtube.com/watch?v=oHm1ij4esv4

Solo llevamos seis días y los mexicanos han hecho gala de por qué en mundiales pasados quedaron marcados como grandes consumidores, pero también como grandes problemas.

Agresiones, vandalización, peleas, disturbios en vía pública, robos, alertas policiacas y del ejército… de todo han protagonizado los aficionados mexas en diferentes ediciones, aunque quisiéramos ya quedarnos con estos malos ejemplos, falta mucho para que acabe este mundial, y ojalá acabe pronto, antes de que la fama del aficionado mexicano crezca otra vez.