Sin aviso y violando los acuerdos firmados en junio pasado, el gobierno de Estados Unidos convirtió de facto a México como un “Tercer país seguro”, lo que frena de golpe (al menos burocráticamente) las solicitudes de asilo en su país. ¿Qué significa esta medida unilateral para México?

El colectivo Solecito que busca a sus desaparecidos en Veracruz

 

¿Cómo llegamos a esto?

Las amenazas de Donald Trump provocaron, en junio pasado, que todo el personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de Hacienda y Crédito Público levantaran alarmas: de la nada, anunció un arancel del 5%  a las importaciones mexicanas si el país no reducía la llegada de refugiados y migrantes centroamericanos a su frontera sur.

En toda la negociación, que duró un par de semanas y culminó con un extraño evento en el centro de Tijuana, lo que menos importó fueron las vidas y el bienestar de los migrantes centroamericanos y quedó claro con los “acuerdos” alcanzados.

La Guardia Nacional se envió a las fronteras mexicanas: en el sur, para frenar el cruce en la siempre porosa división entre Chiapas y Centroamérica, y en el norte para evitar a toda costa que cruzaran el río Bravo y las barreras físicas entre México y Estados Unidos.

En estas semanas, se fueron sumando las denuncias de violaciones de derechos humanos, las terribles condiciones de los centros de detención del Instituto Nacional de Migración en México y en Estados Unidos (allá, a cargo del Departamento de Seguridad Patria, DHS) y la muerte de un joven migrante con su bebé de un año generaron indignación… pero no tanta.

Así fue el evento por la Unidad Nacional desde Tijuana

El punto, repitió muchísimas veces Marcelo Ebrard, fue que “México salió con su dignidad intacta”, pues el país no se convirtió en un “tercer país seguro” y “se defendió la integridad de los migrantes”.

Todo iba “normal”: México cumpliendo las órdenes de Trump y el presidente estadounidense presumiendo la obediencia ciega de nuestro país en sus rallies de campaña. Hasta el 16 de julio cuando, a través de una orden ejecutiva, Trump convirtió, de facto, a México en un “tercer país seguro”.

¿Qué es un “tercer país seguro”?

De acuerdo a la Convención sobre los Refugiados de 1951 (documento que aún rige la responsabilidad de los países firmantes con quienes huyen de sus países por conflictos), un tercer país seguro es un país que absorbe las solicitudes de asilo de países que más reciben estas peticiones y pueden ofrecerles a los posibles refugiados condiciones de vida digna.

Estados Unidos decidió, a partir del 16 de julio, que ningún solicitante centroamericano, caribeño, africano o asiático que entrara a territorio estadounidense podría pedir asilo en el país si no había pedido, antes, asilo en México y éste lo hubiera negado.

Así, de un plumazo, Estados Unidos rechazaría prácticamente todas las solicitudes de asilo y los devolvería a México, donde idealmente podrían tramitar su asilo.

El problema es obvio: México no tiene las condiciones ni burocráticas ni sociales para considerarse un país seguro para quienes solicitan asilo.

Todas las fake news alrededor de la Caravana Migrante

Este tipo de acuerdos tienen que ser, forzamente, acuerdos bilaterales: si Estados Unidos rechaza migrantes y los abandona en México y no en sus países de origen, México debería de haber aceptado de antemano esta decisión, pero todo apunta que eso no ocurrió.

Si bien Marcelo Ebrard ya realizó una conferencia de prensa donde decía rechazar y condenar esta decisión, fuera de esa declaración no ha ocurrido más. (Vía: Milenio)

Ahora, que una corte federal de los Estados Unidos negó la demanda de organizaciones de derechos migrantes de frenar esta medida, no hay trabas para que México sea, de facto, un tercer país seguro, sin importar las “fuertes condenas” que profiera Ebrard.

Como siempre ha ocurrido en la historia de la migración centroamericana, lo que menos importa son quienes arriesgan la vida para poder salvarla.


Raúl Cruz Villanueva, trabajó en el proyecto de Plumas Atómicas sin embargo recibimos información por abuso de poder en contra de unas de sus alumnas que nos obligo a actuar en congruencia. Adicional...