El colectivo Solecito que busca a sus desaparecidos en Veracruz

Madres integrantes del colectivo Solecito descubren fosa con 249 cadáveres.

Roberto Carlos Caso Castro desapareció un 24 de diciembre del 2011 en la carretera a Cardel, en Veracruz. Tenía 29 años, era DJ y promotor de eventos en el Puerto de Veracruz. En entrevista en W Radio, Lucía Díaz, su madre, relató que reportó su desaparición un 25 de diciembre, al día siguiente. No quisieron tomar su denuncia por ser día festivo. Tuvo que esperar hasta el 26 de diciembre para levantar su denuncia pero la búsqueda de su hijo no sólo no fue inmediata: nunca ocurrió.

Ella forma parte de Solecito, el colectivo detrás del descubrimiento de los restos de 253 personas en Colinas de Santa Fe, la mayor fosa clandestina que se ha descubierto en lo que va de sexenio. La fosa de Colinas de Santa Fe se encuentra muy cerca de la zona industrial de la ciudad, casi de espaldas a Tamsa, la mayor metalúrgica del estado y que suministra tubos para excavaciones de Pemex. (Vía: Animal Político)

Detrás de los hallazgos de Colinas Santa Fe, el mayor cementerio clandestino del crimen organizado del que se haya tenido noticia, hay ocho meses de trabajo por parte de Solecito, que trabajan “en horarios de oficina de 8 a 5”. Sin embargo, la participación del gobierno encabezado por Yunes o por parte de la PGR es nula. De Jorge Winkler, fiscal del estado que ha pedido en redes ayuda internacional para procesar los 253 cuerpos, Lucía Díaz tiene una opinión muy clara: “Se decida a tuitear”.


El en colectivo Solecito están las madres de muchos desaparecidos que fueron olvidados por instancias gubernamentales. Ellas, al día de hoy más de cien madres, han tocado todas las puertas, la mayor parte de las veces sin éxito: las autoridades veracruzanas se han declarado sin recursos para procesar los restos encontrados en Colinas de Santa Fe. En un estado herido por el despojo de sexenios anteriores, a nadie sorprende que no haya dinero para los cadáveres que esperan ser reconocidos. (Vía: Animal Político)

El fiscal Winclker acusó directamente al ex gobernador Duarte de haber engañado a los familiares de desaparecidos simulando usar sus muestras de ADN para análisis forense. En palabras del fiscal, el anterior gobierno “simplemente los engañó”: tomaban las muestras pero éstas eran inútiles. (Vía: Animal Político)

Sin embargo, las cosas no han sido radicalmente distintas desde que Yunes tomó las riendas del gobierno del estado. En palabras de Lucía Díaz, el actual gobernador no se ha vuelto a reunir con ellas. El colectivo Solecito no sólo debe lidiar con sus muertos; también debe lidiar con los muy vivos.

En palabras de Lucía de los Ángeles Henao, también integrante del colectivo, Solecito realiza “la localización y la búsqueda; la Policía Federal hace las exhumaciones. La fiscalía no trabaja con nosotros, nada más están ahí para dar fe, esa es su participación reducida”. (Vía: Aristegui Noticias)

 

Ignoradas por el gobierno estatal y federal, como por ejemplo la PGR que aún no inicia una averiguación previa ni ha buscado atraer las investigaciones del caso, Solecito ha encontrado ayuda principalmente en la sociedad civil y en instancias como la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas que les han prestado asesorías legales.  Sus recursos provienen de rifas, venta de botanas e incluso de la venta de ropa usada que han recibido por medio de donaciones. (Vía: Proceso)

La investigaciones en el predio de Colinas de Santa Fe sigue en proceso. Cada día se suman nuevos hallazgos. Según distintas fuentes, el cementerio clandestino era un rumor constante en el Puerto. Solecito llegó ahí por una localización y un croquis que coincidía con los rumores. La información de la fosa llegó a ellas el pasado 10 de mayo, Día de las Madres.