‘Por qué los hombres violamos’, la penosa columna acusada de justificar la violación

Este lunes, Víctor Lapuente escribió una columna en El País que pretendía explicar las conductas de los hombres que violan. Sin embargo, terminó por justificar esa violencia con argumentos biologicistas y echándole la culpa a la paridad: esa peligrosa creación de las feministas por la que cada vez más mujeres ocupan el espacio público.

Obviamenta, Twitter y Facebook no iban a dejar pasar dicha apología de la violación impunemente.

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Sin mayor introducción, Lapuente comienza por hablar de testosterona, una sustancia que ‘dificulta el autocontrol’: “Aun así, con la misma biología, los hombres cometemos menos crímenes que en el pasado”. A excepción de la violencia contra las mujeres que, dice, es consecuencia de su sensibilidad.

“Por ejemplo, el éxito profesional o social de nuestras parejas afecta negativamente a nuestra autoestima”, escribe Lapuente. “En contraste, la confianza de las mujeres no se ve minada por nuestros logros. Los hombres somos el sexo sensible. Ellas, el resistente”. Aoc.

Lapuente dice, básicamente, que los hombres son seres carentes de autocontrol y excesivamente sensibles que no pueden soportar el éxito ajeno.

Otra razón que el columnista menciona para explicar por qué los hombres violan es la revolución tecnológica (¿?). Ésta, señala, “ha dejado en la cuneta de la economía a millones de hombres con estudios bajos. La incertidumbre sin precedentes que sufren les lleva a adoptar comportamientos adictivos, erráticos y potencialmente violentos”.

Sin embargo, Lapuente olvida que las mujeres llevamos siglos viviendo la incertidumbre económica de primera mano: el trabajo doméstico y de cuidados ha recaído desproporcionadamente de nuestro lado y sin recibir remuneración económica alguna. ¿Esa incertidumbre ha convertido a las mujeres en violadoras seriales? Pues no.

Otro cambio que, dice Lapuente, ha vuelto más violentos a los hombres, es la revolución feminista. ¡La culpa siempre es de las feministas! Y es que ésta ha llenado de mujeres las aulas y los lugares de trabajo. En pocas décadas, hemos pasado de un monopolio masculino del espacio público a la paridad, o incluso superioridad femenina, en algunos ámbitos”. JAJAJA.

“Ya sea en la selva amazónica o en las universidades americanas, si los hombres son mayoría, invierten esfuerzos en construir relaciones saludables con las mujeres. Si son minoría, prefieren el sexo esporádico y se vuelven más violentos. En primer lugar, no se sabe de dónde se sacó el autor esa peligrosa afirmación. ¿De la manga, tal vez?

En segunda: no, no es culpa de las mujeres ni de su incorporación al espacio público, no insista.

Finalmente, añade, la solución a la violencia masculina está en educar en igualdad de género (no shit, Sherlock). Porque, además, esa desigualdad también daña a los hombres: “la desigualdad de género en un país predice el exceso de muertes masculinas por causas conductuales. El patriarcado también es terrible para la salud de los hombres.

Si lo que Víctor Lapuente pretendía era explicar por qué los hombres violan a través de factores biológicos y antropológicos, fracasó terriblemente. Si, en cambio, pretendía demostrar que a veces es mejor quedarse callado antes de escribir sobre un tema que evidentemente se desconoce, a riesgo de acabar por justificar a los violadores, entonces su columna fue un éxito. Bravo.

Por Gaby Castillo (@gabyzombie)