Le roban el celular, persigue y ejecuta a ladrones. ¿Es esto defensa propia?

Un hombre fue asaltado en el transporte público por dos asaltantes, los persiguió y ejecutó, ¿eso es otro crimen, defensa propia o justicia ?
Le roban el celular, persigue y ejecuta a ladrones. ¿Es esto defensa propia? (imagen:twitter)

En la alcaldía de Xochimilco un hombre sufrió un asalto en una unidad de transporte público. Minutos después, localizó a sus agresores, los siguió y los asesinó mediante dos disparos con una arma de fuego. Posteriormente, elementos de seguridad capitalina, encontraron los dos cuerpos sobre la calle 5 de mayo, en la colonia San Felipe de Jesús. ¿Este es un caso de defensa propia, justicia o es un crimen más?

Los asaltos en el transporte público son cotidianos tanto en la Ciudad de México como en el Estado de México. Los primeros reportes del año indican que diariamente se presentaban cerca de 28 asaltos tanto en unidades como los taxis o el transporte colectivo.

Ciertamente perder tanto tus pertenencias como tu tranquilidad de un momento a otro es desgastante, sin embargo, no es lo más grave. Muchos de estos robos conllevan violencia no sólo verbal, sino también física.

Se han presentado casos en los que los ladrones no sólo golpean a sus víctimas, sino que inclusive las asesinan sin más. Aunque se han implementado diversos programas de protección cívil, este delito parece aumentar.

No se trata de justicia o de venganza, se trata de un intento por restablecer el orden

En consecuencia, diversos sectores de la población han mencionado que una de las medidas más eficaces para terminar con él, es asesinar a los ladrones, sí , así como lo lees, las masas son peligrosas.  Parece un discurso trillado, pero es cierto que la violencia no se resuelve con más violencia.

En este sentido, las personas que ejercen la violencia de manera tumultuaria o como un acto de venganza sólo revelan la crisis de autoridad que como sociedad padecen. Es decir, los límites establecidos por las autoridades y la leyes se han fracturado, por tanto, la sociedad intenta restaurar ese orden perdido. 

La violencia siempre tiene una carga moral y una perspectiva del sentido del bien, lo justo, la malo e inadecuado. Por ello, quien la ejerce siempre tiene la intención de reestablecer un orden, imponer una idea o simplemente de tomar poder y ventaja sobre otros.

Crisis de autoridad y violencia social. imagen Raúl Rodríguez Guillén

Cuando se trata de linchamientos, la sociedad no sólo intenta frenar el crimen, sino que da una lección moral al ladrón. Si bien es cierto que nada justifica los robos, secuestros y demás actos violentos, resolverlo mediante los mismos actos sólo nos encierra en un círculo del que no podremos salir.

El hombre que asesinó a los ladrones de la alcaldía de Xochimilco no encontró justicia, ni resarció el daño, sólo cruzó un nuevo límite de violencia, ¿seguirá siendo el mismo después de cometer un crimen, tal como los hombres que lo robaron?

Con información de Noticieros Televisa