La detención de Duarte, ¿saldrá igual que la de Moreira?

Ésta no es la primera vez que tenemos un político “prominente” capturado en el extranjero. Hace un año, un exgobernador que endeudó a su estado, gobernó durante un incremento exponencial de la violencia (y una ola de crímenes contra periodistas), se le acusó de nexos con el narcotráfico y tenía investigaciones pendientes en varios países, fue detenido en Europa, procesado y liberado: Humberto Moreira.

En estos momentos, las autoridades mexicanas están presumiendo por todos lados la detención (por agencias policiacas de otros países) de los exgobernadores Tomás Yarrington y Javier Duarte. Ambos están en medio del proceso de extradición, para el que es necesario que el gobierno que solicitó la detención demuestre el delito que se le imputa a los detenidos, y sólo es por ese o esos delitos por los que serían enjuiciados, si, digamos, la Procuraduría General de la República “demostrara” que no había evidencias del desfalco de millones de pesos del que se acusa a Duarte, el gobierno guatemalteco se vería obligado a liberarlo.

Justo eso fue lo que ocurrió con la detención y liberación de Humberto Moreira: a diferencia de la detención , por ejemplo, de Tomás Yarrington (que fue promovida y solicitada por EE.UU.), la de Moreira en España fue respondida por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Coahuila (PGJE) con un “carpetazo”: según el subprocurador ministerial del estado, no se encontró evidencia suficiente para demostrar que el exgobernador tenía alguna responsabilidad penal ni del endeudamiento multimillonario ni de lavado o desvío de recursos:

“Las investigaciones únicamente acreditaron la contratación ilegal de deuda a través de decretos irregulares y reiteró, que no existen pruebas que vinculen el desvío de recursos, pues de acuerdo a los peritajes, no aparece ninguna transacción del gobierno del estado a un particular o a una tercera persona.” (Vía: El Siglo de Torreón)

Esto, a pesar de las declaraciones de, por lo menos, dos inculpados que estaban siendo procesados en Estados Unidos y uno en el mismo estado de Coahuila, imputados que siguieron su juicio por mover y colocar dinero del Estado en cuentas personales, compras bursátiles e “inversiones” de las que, hasta el día de hoy, se desconoce el paradero. (Vía: Expansión)

Hoy, Humberto Moreira es candidato plurinominal para el congreso de su estado por el Partido Joven, una pequeña agrupación política local, su hermano está por salir de la gubernatura y, de no haber una alternancia del partido en el poder, es difícil creer que vayan a responder por algún crimen.

¿Los exgobernadores detenidos tendrán la misma suerte?