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Esto será la Guardia Nacional en México

Luego de meses de debate, cambios en el Senado y declaraciones contradictorias, la Guardia Nacional ya será constitucional. ¿Cómo quedó y por qué sigue causando preocupación?
Aun con cambios, ¿se debería aprobar la Guardia Nacional?

Luego de una larga discusión en el Congreso de la Unión, debates fuera y dentro del Senado y San Lázaro sobre los peligros y riesgos de una policía que denunciaban como militarizada o defendían como necesaria, la Guardia Nacional será declarada constitucional este 14 de marzo. Las voces críticas no han cesado, a pesar de los cambios en el Senado, pero, ¿cómo quedó la Guardia Nacional y por qué insisten en que es una mala idea crear la Guardia Nacional?

Primero, los cambios

Luego de casi tres meses de debates y discusiones una vez que tomó posesión la LXIV legislatura, comenzaron las reuniones con colectivos, organizaciones civiles y académicas y revisión legislativa para aprobar lo antes posible a la que será la Guardia Nacional.

Para crear la Guardia Nacional es necesario reformar artículos constitucionales, eso implica, forzosamente, un diálogo con todas las fuerzas legislativas y políticas. Los resultados de algunos de esos diálogos terminaron en los cambios que se hizo al dictamen aprobado por las comisiones de la Cámara de Diputados:

  • Tendrá mando civil, pero estará adscrita al Ejército: Según la redacción que quedó aprobada, la Secretaría de Seguridad Pública será quien tenga el mando de la GN, pero por los primeros cinco años será parte administrativa de la Sedena; es decir, por cinco años todo, menos el mando, estará a cargo del Ejército.

  • Senado podrá disolver a la GN: A forma de contrapeso, la Cámara de Senadores podrá disolver la Guardia Nacional “si considera que sus objetivos se han cumplido o su permanencia es innecesaria”
  • GN tendrá jurisdicción en delitos locales y federales: Este cambio fue más operativo que en razón de alguna crítica. Según la redacción original, la GN sólo podía investigar y procesar delitos federales, pero dado que también operará en municipios sin policía, fue necesario retirar esa limitante.
  • Uso de fuerza será “regulado por ley”, tendrá una Ley Orgánica y deberá rendir informes: Se deberá crear una regulación para el uso de la fuerza para la Guardia Nacional, algo que no existe para las fuerzas armadas o que esté homologado para las fuerzas policiacas. Según el cambio realizado en comisiones, la Guardia Nacional no será implantada hasta que no esté lista la Ley Orgánica que establezca su actuación. De la misma forma, la GN tendrá que presentar un informe anual sobre actuación, resultados y para justificar su permanencia. (Vía: Animal Político)

Luego, las críticas y las dudas

Las voces que se oponen a la Guardia Nacional son casi las mismas que hace poco más de un año rechazaban la Ley de Seguridad Interior, y las razones son prácticamente las mismas: la instauración de una policía militarizada, dijo Alfonso Madrazo en reunión con los diputados, no cambia la estrategia fallida establecida por los gobiernos anteriores.

Organizaciones internacionales como el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Human Right Watch, Amnistía Internacional, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y otras organizaciones de la sociedad civil han alertado de los riesgos de legalizar la situación actual de la militarización de las labores policiacas.

En una carta, el Alto Comisionado de la ONU escribió a los legisladores que, de aprobarse la iniciativa:  se consolidaría –a nivel constitucional– el paradigma militar en materia de seguridad, mismo que ha contribuido al deterioro de la situación de derechos humanos en México” (Vía: Aristegui Noticias)

En el último foro antes de que fuera puesto a votación el dictamen en comisiones, Alfredo Lecona, miembro del colectivo #SeguridadSinGuerra, reclamó la forma como los diputados estaban, según él, fingiendo los foros.

Lecona insistió en que los cambios en la iniciativa que se aprobó en comisiones no está basada en ningún estudio ni en ejemplos internacionales.

Finalmente: ya hay elementos de la Guardia Nacional en las calles

Dos semanas antes de que tomara posesión como Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, el que sería su Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, declaró que se desplegaría una fuerza de 50 mil elementos, compuesta por la policía militar, naval y federal.

Sin Ley Orgánica y sin ninguna regulación más que las leyes que, desde que Felipe Calderón lanzó al Ejército a las calles, esta avanzada de la Guardia Nacional está realizando funciones policiacas.

Hace 15 meses, los mismos diputados que hoy defienden la creación de una policía militarizada (o un ejército policiaco) a través de la Ley de Seguridad Interior propuesta por las bancadas del PRI en el Congreso y Enrique Peña Nieto, hoy aprueban, aplauden y defienden a la Guardia Nacional.

¿Por qué se debería aprobar la creación de la Guardia Nacional y todas las reformas constitucionales que son necesarias para su operación en un marco constitucional, mientras que la LSI fue llevada hasta la Suprema Corte de Justicia para su abrogación por inconstitucionalidad?