Un incendió acabó con la vida de 13 bebés en un hospital de Irak

Las tragedias de ese tipo se han normalizado en Irak y que las autoridades siempre permanecen ajenas ante actos de negligencia que provocan la muerte de personas inocentes.

Durante la madrugada de este miércoles 13 bebés recién nacidos perdieron la vida en un incendio en el área de maternidad del hospital Yarmuk, ubicado en la capital iraquí. Este incidente fue causado, supuestamente, por la explosión de un tanque de oxígeno que ocasionó una falla eléctrica. 

Otros siete niños y 29 mujeres fueron rescatados y transferidos a otro centro de salud donde están recibiendo tratamiento por quemaduras e inhalación de humo, según afirmó el Ministerio de Salud de Irak mediante un comunicado.

De acuerdo con información del diario The New York Times, el fuego se propagó con gran velocidad la noche de este martes en el ala de maternidad. Según testimonios, nada parecía apagarlo.

Los trabajadores del hospital intentaron salvar a los bebés, pero los cuneros estaban cerrados con llave. Por si fuera poco, ninguna enfermera estaba dentro y no había extintores cerca. Los bomberos tardaron una hora y media en llegar. 

“Se ha creado un comité para investigar el incidente, hasta ahora desconocemos las causas del incidente” declaró el doctor Ahmed al-Hadari, portavoz del Ministerio de Salud. (Vía The New York Times).

Como es lógico, los padres de los bebés que murieron están desolados y algunos afirman que el incendio fue provocado. Una de las madres en duelo, Mariam Thijeel, describió la escena: “Cortaron la luz, luego nos cerraron las puertas, no había nadie en el cunero y no podíamos salvar a ninguno de los bebés” (Vía The New York Times).

A pesar de que todavía no hay pistas sobre lo que ocasionó el incendio, es bastante grave que ni en el hospital ni con el cuerpo de bomberos hayan existido las condiciones para rescatar a los recién nacidos.

El editor del diario Al Mada, Adman Hussein, afirmó que las tragedias de ese tipo se han normalizado en Irak y que las autoridades siempre permanecen ajenas ante actos de negligencia que provocan la muerte de personas inocentes. Esta lamentable situación pudo haberse controlado. El que las instituciones ignoren la situación de los hospitales en Irak, los responsabiliza de estas muertes.