Tráfico de animales: el cuarto crimen más lucrativo en el mundo

Se asesinan anualmente mil rinocerontes, 20 mil elefantes y 100 mil pangolines.

Una investigación del diario The Guardian reveló que el comercio ilícito de animales en Asia y África produce alrededor de 23 mil millones de dólares al año. Esto lo convierte en la cuarta actividad delictiva más lucrativa a nivel mundial después del narcotráfico, el tráfico de personas y el contrabando de armas.

El reportaje publicado hace unos días reveló el papel que juegan los grupos de crimen organizado en la mutilación y el exterminio de decenas de miles de animales, en especial tigres, elefantes y rinocerontes.

La investigación rastrea a detalle traficantes por todo el mundo, desde Sudáfrica a Tailandia, hasta el mercado negro chino —el cual adquiere muchas de estas especies por las propiedades medicinales que se les atribuyen—.

The Guardian pasó el último año trabajando codo a codo con la organización no gubernamental Freeland, la cual lleva 14 años combatiendo el tráfico de animales. La información difundida por esta organización expone la identidad de algunos de los principales traficantes en el continente asiático, como los hermanos Bach, dos vietnamitas que controlan la ruta por la que se transporta a los animales en peligro de extinción.

Una de las teorías que defiende el diario británico es que los gobiernos de estos países están involucrados con las redes de tráfico e incluso apoyan este crimen. De hecho, señalan, éstos se quedan con casi el 2% de las ganancias del negocio de las importaciones de distintas especies.

Hace unos días se llevó a cabo en Johannesburgo la Convención Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES, por sus siglas en inglés), en donde los 182 países que han firmado este acuerdo, el cual busca combatir el tráfico de animales y plantas silvestres, debatieron sobre el futuro de las especies que a raíz de este delito están en peligro.

Muchos animales enfrentan la extinción porque, a pesar de los esfuerzos de organizaciones como Freeland, no se pueden regular las políticas de consumo e intercambio de cada país. El resultado es la matanza anual de 100 rinocerontes, 20 mil elefantes y 100 mil pangolines, entre muchas otras especies (aquí puedes encontrar más información).