¿Por qué aceptar ser representante de un partido corrupto?, le preguntan a Meade

Durante la 101 asamblea de los Socios de la American Chambers reunidos en el Club de Industriales, un periodista le preguntó a José Antonio Meade por qué se lanzó como candidato presidencial a representar a un “partido corrupto”. (Vía: Proceso)

¿Su respuesta?

No hay partidos corruptos, sino políticos corruptos y yo creo que vale la pena distinguirlo. (…) México necesita que se haga buena política y México necesita que los malos políticos, del partido que fuera, estén enfrentando sus consecuencias y que estén en la cárcel. Eso es lo que hemos planteado y lo hemos planteado además desde la tranquilidad de haber servido por años sin haber, en toda mi trayectoria, estado involucrado en ningún escándalo”, respondió Pepe Toño Meade (Mid).

El ex secretario de Hacienda, Sedesol y Relaciones Exteriores agregó que en México no sirven las etiquetas, sino los deslindes de responsabilidades.

“Yo soy un político honesto y en mi trayectoria he conocido muchos. Con ellos he hecho equipo, con ellos haré equipo hacia adelante y voy a insistir en toda esta campaña en que vale la pena reivindicar al servicio público”.

Si bien es una respuesta, en realidad no se aleja de ser una evasiva, porque por supuesto que un partido no es corrupto. Esa es una característica humana. Entonces, naturalmente sí, los políticos son los corruptos y aunque ninguno de los que hay en México se salva de acusaciones, el PRI –sea por lo que sea– ha sido constantemente ligado a actos de corrupción.

En 2016, una encuesta de Opciona señaló que el partido del gobierno federal es considerado el más corrupto de todos los que hay en el país. A éste le seguían el PRD y el Partido Verde.

Uno no se tiene que ir muy lejos al hablar sobre este partido. Un grupo de gobernadores del tricolor sólo durante la administración actual han sido señalador por actos ilícitos: desde Javier Duarte –actualmente en proceso por lavado–, hasta César Duarte –prófugo–, Eugenio Hernández y Roberto Sandoval.

Ahora, Meade se jacta de no estar involucrado en ningún escándalo de corrupción y hasta ofreció su 3 de 3 en versión reloaded, se ha cuestionado su trayectoria por una presunta complicidad por omisión con políticos relacionados directamente a actos de corrupción, como Rosario Robles.

Este año, el periódico Reforma informó que la Auditoría Superior de la Federación detectó un megadesvío de 6 mil 879 millones de pesos durante la actual administración federal por parte de varias dependencias. Entre éstas se encuentra la Secretaría de Desarrollo Social y Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

Meade recibió la Sedesol de Robles. Ante la publicación, senadores del PAN, PRD y PT exigieron que la Procuraduría General de la República investigue al candidato del PRI.

Justamente de Sedesol salieron varios de los integrantes que ahora trabajan en la campaña con José Antonio Meade, que por más que trata de desprenderse de las etiquetas de su partido y consolidarse como un candidato diferente, no lo logra, y de eso da fe que le hayan hecho esta pregunta.