El Bronco quiere ‘cambiar constitución’ para que se pueda mochar manos

Jaime Rodríguez Calderon está convertido en el candidato más ridículo de la historia electoral mexicana. Además de haber dicho durante el debate presidencial que quería mochar manos a los corruptos… sigue defendiendo su idea como si fuera posible. (Vía: Milenio)

Para este fin, aseguró que buscará cambiar el Artículo 22 Constitucional para que sea totalmente posible hacerlo en caso de que gane la presidencia. No sabemos si solamente es sus ganas de seguir con el chistecito o de verdad tienen la cabeza esa idea de manera genuina.

No voy a desistir, este país necesita golpes duros. Cierto, entiendo su reacción, pero me duele mucho que una mamá no encuentre a su hijo, ustedes no han perdido a nadie, no han llorado por esta violencia y alguien tiene que hacer algo. México no había tenido experiencias como esta“. (Vía: El Universal)

Al parecer, también cambió el objetivo de esas mutilaciones, pues en primer momento había dicho que se enfocarían en los funcionarios corruptos, pero ahora habló de las víctimas de violencia en el país, como él que perdió a uno de sus hijos.

El Artículo 22 de la Constitución mexicana establece lo siguiente:

“Quedan prohibidas las penas de muerte, de mutilación, de infamia, la marca, los azotes, los palos, el tormento de cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales. Toda pena deberá ser proporcional al delito que sancione y al bien jurídico afectado”. (Vía: Segob)

De esta manera se respetan Derechos Humanos inalienables que responden a tratados internacionales en los que está inscrito el gobierno mexicano. Sin embargo, el Bronco pretende cambiar esto simplemente para un capricho que esbozó en un debate.

Ni siquiera sus asesores de campaña han logrado defender esta declaración que dio, porque… pues porque resulta ridículo, simplemente inimaginable, la violación de condiciones de civilidad y humanidad mínimas en la vida moderna.

Esta propuesta parece simplemente emanada de la necesidad de conseguir votos a base de un enojo generalizado, que han explotado también los otros candidatos, contra el PRI y el gobierno de Felipe Calderón, principales responsables de la estrategia (fallida) de seguridad en el país.

Por otro lado, es remarcable que el exgobernador no es el único que defiende esta idea. Le habla a un México real, que existe, de diferentes personas que ven con buenos ojos responder esta violencia con mutilaciones o asesinatos, ya sea defendiendo homicidios hechos por justicieros o pensando en cortar manos a la primera provocación.

Por: Redacción PA.