Anaya y el Frente denuncian a Calderón y Meade por caso Odebrecht

La coalición Por México al Frente, que lidera Ricardo Anaya como candidato a presidente, ha presentado una denuncia penal contra Felipe Calderón Hinojosa y José Antonio Meade por el caso Odebrecht en un giro totalmente (in)esperado.

Desde el tercer debate presidencial, el panista se fue contra el candidato priísta, recordándole su papel en secretarías anteriores (y su tercer lugar, por supuesto), a su vez que el exsecretario de Hacienda, Desarrollo Social y Energía le dijo que era el único con una investigación abierta.

Según la denuncia presentada por la coalición política, al menos 23 funcionarios de Pemex y la Secretaría de Energía (que presidía José Antonio Meade en el sexenio calderonista) están involucrados en el caso Odebrecht a través de Breskam e Idesa para el proyecto Etileno XXI.

El Frente destaca que en 2012 Meade y Calderón elaboraron un decreto para que subiera el arancel sobre el polietileno de importación, y que de esa manera Breskam e Idesa no tuvieran competencia en el rubro y les permitiera controlar el precio del producto.

Esta querella no solo ataca al expresidente Calderón y a su exsecreatario, hoy candidato del PRI, sino también a Enrique Peña Nieto, pues se señala que el fraude se elaboró durante los dos sexenios, primero dejando las bases sentadas a través de Calderón y después la implicación de Odebrecht en la campaña del Presidente, a cambio de la promulgación tardía de un decreto.

El caso de Odebrecht es una muestra de cómo se utilizan licitaciones y contratos de manera deliberada para favorecer ciertos intereses desde el gobierno. Las denuncias y los implicados han estado siendo investigados, pero Ricardo Anaya busca más.

Inculpar a los titulares de las secretarías y puestos de mando implicados con el petróleo y los decretos que lo regulan, aunque necesario y parte de una investigación completa de la PGR, parece más una estrategia de campaña.

Foto: INE

Que en realidad lo es y solo se quiere presentar de esa forma, al verse presentada por la coalición y no por alguno de los que la integran como una persona física y no un órgano político que compite en elecciones.

La intención de Anaya se dejó ver en el tercer debate presidencial, en el que buscó ser más agresivo con sus dos contrincantes, aunque al parecer terminó generando también muchas dudas, al no poder sostener su discurso con las acciones y propuestas que plantea el partido.

Es una plataforma que ha mudado su interés primordial conforme ha avanzado el proceso, en el que se ha mantenido como segundo lugar debajo de Andrés Manuel López Obrador, que nunca vio comprometida su ventaja y no ha tenido que recurrir a estrategias de emergencia.

Con información de Reforma