Parten rescatistas japoneses, hondureños, panameños y salvadoreños

Tras muchos días de ayudarnos incansablemente, los rescatistas internacionales empiezan a partir. Desde ayer en la noche han partido los brigadistas salvadoreños, panameños, hondureños y japoneses.

Estos últimos terminaron por ser de los consentidos de los medios y el público, en parte por las distancias culturales que no impidieron la empatía, en parte por su disciplina mezclada con simpatía.

El momento cumbre de los rescatistas japoneses fue cuando bautizaron a la perra rescatista Frida como Marina-Chan. ‘Chan’ es el diminutivo de cariño femenino y ‘Marina’ lo extrajeron del chaleco protector que portaba la rescatista. Los japoneses fueron despedidos con honores la noche de ayer en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Primero fueron despedidos con aplausos de parte de la gente presente en el aeropuerto, luego fueron despedidos con honores en una ceremonia en el hangar de la PF y, finalmente, el piloto del avión le pidió un aplauso a la tripulación y los pasajeros en honor al equipo de rescatistas que ahora debe estar ya en su país. (Vía: El Universal)

Sin embargo, los equipos de nuestros amigos centroamericanos no se quedaron atrás en entrega y valentía, tampoco en reconocimiento.

Por poner un ejemplo, el equipo de rescatistas panameños apoyó a 200 familias en Morelos, donde además de labores de rescate colaboraron en la inspección de edificaciones. (Vía: TVN)

El equipo salvadoreño, por su parte, fue despedido igualmente en el hangar de la Policía Federal. A ellos se les entregó una medalla de plata para conmemorar su participación en las labores de rescate. (Vía: SDP Noticias)

El equipo hondureño también fue despedido con honores, al igual que sus pares japoneses, salvadoreños y panameños.

Todos estos equipos fueron indispensables en las labores de rescate y auxilio. Sin su ayuda los números de la tragedia sólo habrían aumentado de forma dramática.

La próxima vez que alguno de estos países nos necesite, deberemos presta nuestra ayuda de forma inmediata. Como dijo el líder del equipo japonés, “amigos en la adversidad, cuates de verdad”.