Mientras políticos intentan quedar bien, voluntarios levantan el derrumbe

En medio de la tragedia los puños arriba significan silencio, en medio del caos ese silencio es símbolo de organización: la sociedad civil ha recuperado las calles.

Fueron cientos de jóvenes que al colapsarse los edificios comenzaron a remover los escombros con sus manos, con cubetas, con carritos de supermecado; poco a poco vecinos llevaron cubrebocas, agua, comida y los relevos llegaron.

Poco tiempo después la ayuda federal arribó al lugar; elementos de la Cruz Roja fueron recibidos con aplausos y desde entonces han pasado dos días y rescatistas y voluntarios no han abandonado las calles, pese a que algunas autoridades han prohibido su ingreso a las zonas afectadas, mujeres y hombres asisten a centros de acopio y organizan brigadas para los estados de Morelos y Puebla.

También en redes sociales las aumenta las formas para encontrar más orden ante las noticias falsas y las apps y sitios web que ayudan a localizar emergencias y necesidades son otro resultado de personas solidarias. 

Y en medio de la tristeza, en medio de personas que abren sus hoagares a familias o donan casas de campaña a amigos que lo perdieron todo ¿qué hacen nuestros políticos?

Es una certeza que la desconfianza sobre el actuar de algunos funcionarios y políticos está latente, y no sólo la desconfianza sino una especie de enojo sobre su imagen pública en medio de los desastres. 

El ejemplo más reciente fue el del jefe delegacional de Xochimilco, Avelino Méndez, quien tuvo que escapar ante las mentadas de madrebotellazos y golpes. Los pobladores reclamaban su falta de acción tras el sismo.

Otro al que también corrieron fue al secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, al que le gritaron estorbo.

Y es que, la pregunta que nos hacemos ¿que conocimientos tienen ellos para evaluar los daños?, ¿trabajan con los voluntarios?, ¿que asistan a las zonas de desastre qué tipo de ayuda representa? Si sólo es una forma de mostrarnos que están al tanto, definitivamente ya no les está funcionando y no es suficiente. 

Otro que ha sido linchado vía redes sociales es el gobernador del estado de Morelos, Graco Ramírez que ha sido señalado por retener los víveres. Si bien no puede corroborarse la información, conductores de Michoacán reclamaron que no se les permitió entregar la ayuda de manera directa.

Queda claro que en el trabajo de la reconstrucción de una ciudad las fotos de los políticos sobran y los puños de la sociedad civil son los que se alzan para pedir un silencio que quizá más adelante, con el dolor y el cansancio a cuestas, sea el silencio para acallar un mal gobierno.